miércoles, 20 de septiembre de 2017

Muerte de Absalón

2 Reyes 18:1-33

Esta es una de las historias más tristes en la Biblia y quizás la prueba más grande de la vida de David; porque tiene que ver con la rebelión de su hijo Absalón, quien llegó al grado de buscar a su padre para matarlo.

En este capítulo David ha huido de Jerusalén y ahora está en Majanayin del lado oriental del Río Jordán.  Y se nos dice que...

1 David pasó revista a sus soldados, y al frente de ellos puso comandantes de mil y de cien hombres. 2 Una tercera parte del ejército la puso bajo el mando de Joab; otra tercera parte la puso bajo el mando de Abisay, que era hijo de Seruyá y hermano de Joab; y la otra tercera parte la puso bajo el mando de Itay el guitita. A todo el ejército le dijo: «También yo iré con ustedes.»

David había llegado a reconocer que su responsabilidad como rey, él debía estar con su ejército. Quizás no quería cometer el error que había cometido en 2 Samuel 11 quedándose en casa cuando debería de haber estado en la lucha. Si recuerdan esto fue lo que le presento la oportunidad de cometer adulterio con Betsabé y de llevar a cabo todas las cosas que le siguieron a este pecado.

O quizás quería estar al tanto de todo lo que pasara en la batalla porque quería cuidar de que no le fuera a pasar nada a su hijo Absalón, a pesar de lo que Absalón había hecho. El Caso es que David quería ir con su ejército a la batalla.

3 Pero sus hombres objetaron: «Tú no debes venir con nosotros. A ellos no va a importarles si nosotros huimos, o si la mitad de nuestro ejército cae en batalla; tú, en cambio, vales más que diez mil de nosotros. Lo mejor es que tú nos apoyes desde la ciudad.»

Sus hombres saben que, si David cae, cae el reino también, así que le aconsejan que se quede atrás mientras ellos van a luchar con las fuerzas de Absalón.  Y vemos aquí que David escuchó el consejo de sus hombres.

4 El rey les dijo: «Voy a seguir su consejo.» Y se quedó a la entrada de la ciudad, mientras su ejército salía en escuadrones de cien y de mil soldados.

David no era un líder terco que creía que solo lo que él decía estaba bien, sino que escuchó a sus líderes y se sometió a su consejo. Creo que hay veces en las que haríamos bien en buscar consejo de personas sabias que hay en nuestra vida antes de tomar algunas decisiones que tomamos.

Proverbios 11:14 (RVC) 14 Cuando no hay buen guía, la gente tropieza; la seguridad depende de los muchos consejeros.

Proverbios 24:6 (RVC) 6 Porque la guerra se hace con buenos planes, y la victoria se obtiene con muchos consejos.

Oír y seguir los buenos consejos de personas que son más maduras en el Señor y tienen más experiencia que nosotros es bueno. Como siempre me ha dicho mi mamá, “El que no oye consejo, no llega a viejo.”

Después de esto David llama a quienes estarán al mando de la campaña militar en contra de Absalón su hijo para darles instrucciones en cuanto a como él, David quiere que lidien con su hijo.

5 A Joab, Abisay e Itay les ordenó que, por amor a él, trataran con bondad a su hijo Absalón. Y todos los soldados escucharon lo que el rey ordenó a los capitanes acerca de Absalón.

David pide que, por amor a él, (David) fueran misericordiosos para con Absalón. David no quería que se hiciera ningún daño a su hijo amado y el intercede por el ante quienes tendrán la oportunidad de hacerle daño.  

Absalón era culpable de traición, sedición y rebeldía, pero el corazón de padre de David no quería verlo sufrir las consecuencias de su maldad.

Es como nuestro Señor Jesucristo que, aunque sabe que somos pecadores, culpables de desobedecer la Ley de Dios y dignos de castigo, de todos modos, intercede por nosotros ante aquel que puede juzgarnos y condenarnos al tormento eterno.

Y de hecho aun cuando éramos pecadores y más que eso sus enemigos, decidió venir a morir por nosotros en la cruz.

Romanos 5:6-11 (RVC) 6 Porque a su debido tiempo, cuando aún éramos débiles, Cristo murió por los pecadores. 7 Es difícil que alguien muera por un justo, aunque tal vez haya quien se atreva a morir por una persona buena. 8 Pero Dios muestra su amor por nosotros en que, cuando aún éramos pecadores, Cristo murió por nosotros. 9 Con mucha más razón, ahora que ya hemos sido justificados en su sangre, seremos salvados del castigo por medio de él. 10 Porque, si cuando éramos enemigos de Dios fuimos reconciliados con él mediante la muerte de su Hijo, mucho más ahora, que estamos reconciliados, seremos salvados por su vida. 11 Y no sólo esto, sino que también nos regocijamos en Dios por nuestro Señor Jesucristo, por quien ahora hemos recibido la reconciliación.

Seguimos leyendo en 2 Samuel 18...    
     
6 Luego, el ejército de David salió para luchar contra los israelitas, y la batalla se libró en el Bosque de Efraín. 7 El ejército de David arremetió con fuerza contra el ejército de Absalón y les causó una matanza como de veinte mil hombres. 8 La lucha se generalizó por todo el país, pero fueron más las muertes causadas por el bosque que las causadas por la espada.

Claramente Dios no estaba con Absalón sino con David. Dios luchó por David y usó hasta a la naturaleza para vencer a Absalón. Y esta no era la primera vez que Dios hacía esto.

Éxodo 23:28 (RVC) 28 Delante de ti enviaré a la avispa, para que a tu paso despeje a los jivitas, cananeos e hititas.

Josué 10:10-11 (RVC) 10 Cuando los reyes vieron al pueblo de Israel, el Señor hizo que ellos se llenaran de gran aflicción, y así el Señor los hirió de muerte en Gabaón y los persiguió por el camino que lleva a Bet Jorón, y hasta Azeca y Maceda. 11 Mientras estos reyes huían de los israelitas, el Señor hizo que en la bajada de Bet Jorón, y hasta Azeca, cayeran granizos tan grandes como piedras, y muchos murieron. Fueron más los que murieron por causa del granizo que los muertos a filo de espada por los hijos de Israel.

Cuando Dios está de nuestra parte, hasta la naturaleza es usada por Dios para traernos la victoria porque, “si Dios está a nuestro favor, nadie podrá estar en contra de nosotros.” 
(Romanos 8:31)    

9 En cierto momento Absalón, que montaba un mulo, se enfrentó con los hombres de David, pero el mulo se metió por debajo de las espesas ramas de una encina, y el cabello de Absalón se enredó en la encina, y Absalón quedó suspendido en el aire, mientras que el mulo siguió adelante. 10 Uno de los soldados de Joab lo vio, y fue a decirle a Joab que había visto a Absalón pendiendo de una encina. 11 Entonces Joab le dijo: «Si lo viste, ¿por qué no le diste muerte y lo derribaste? Me hubiera gustado darte diez monedas de plata y un buen cinturón.» 12 Pero el soldado le respondió: «Aun si me hubieras ofrecido mil monedas de plata, yo no las habría aceptado, pues jamás atentaría contra la vida del hijo del rey. Nosotros oímos cuando el rey les ordenó, a ti, a Abisay y a Itay, no hacerle daño al joven Absalón. 13 Además, yo habría puesto en peligro mi vida, pues al rey nada se le escapa, y tú mismo te habrías puesto en contra mía.» 14 Joab le respondió: «No voy a perder mi tiempo contigo.» Y al ver que Absalón pendía de la encina y aún estaba con vida, tomó tres dardos y se los clavó a Absalón en el corazón.

Aquí se revela el corazón de Joab hacia David y su autoridad sobre él. Parece ser que Joab veía a David como un padre indulgente que nunca corrigió a sus hijos y sabía que en este caso sería igual. Que David no haría nada en contra de la rebeldía de su hijo.

¿Y saben que? pudiera ser que Joab tenía razón, pero, aun así, no obró con justicia. Porque desobedeció una orden directa de la persona que Dios había puesto sobre él cómo autoridad.

El mismo Señor Jesucristo es ejemplo de esta sujeción a las autoridades a pesar de que las autoridades a las que se sometió eran corruptas.

Mateo 17:24-27 (RVC) 24 Cuando llegaron a Cafarnaún, los que cobraban las dos dracmas se acercaron a Pedro y le dijeron: «¿Su Maestro no paga las dos dracmas?» 25 Él les respondió que sí. Pero cuando Pedro entró en la casa, Jesús le habló primero y le dijo: «¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quiénes cobran los tributos o los impuestos? ¿De sus hijos, o de los extraños?» 26 Pedro le respondió: «De los extraños». Jesús le dijo: «Por lo tanto, los hijos quedan exentos de pagarlos. 27 Sin embargo, para no ofenderlos, ve al lago, echa el anzuelo, y toma el primer pez que saques. Al abrirle la boca, hallarás una moneda. Tómala, y dásela a ellos por ti y por mí.»

Como cristianos debemos por sujeción a Dios, también sujetarnos a las autoridades que Él ha permitido que estén sobre nosotros. Si las autoridades no nos están pidiendo que hagamos algo que ve en contra de la Palabra de Dios, o algo que sea inmoral, o contra la ley, debemos someternos a ella.

Tito 3:1 (RVC) 1 Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y a las autoridades; que obedezcan y que estén dispuestos a toda buena obra.

1 Pedro 2:13-17 (RVC) 13 Por causa del Señor, muéstrense respetuosos de toda institución humana, se trate del rey, porque es el que gobierna, 14 o de sus gobernadores, porque el rey los ha enviado para castigar a los malhechores y para elogiar a los que hacen el bien. 15 La voluntad de Dios es que ustedes practiquen el bien, para que así hagan callar la ignorancia de la gente insensata. 16 Hagan uso de su libertad, pero no la usen como pretexto para hacer lo malo, sino para servir a Dios. 17 Respeten a todos. Amen a los hermanos. Teman a Dios y respeten al rey.

Y por último en:

Romanos 13:1-6 (RVC) 1 Todos debemos someternos a las autoridades, pues no hay autoridad que no venga de Dios. Las autoridades que hay han sido establecidas por Dios. 2 Por lo tanto, aquel que se opone a la autoridad, en realidad se opone a lo establecido por Dios, y los que se oponen acarrean condenación sobre ellos mismos. 3 Porque los gobernantes no están para infundir temor a los que hacen lo bueno, sino a los que hacen lo malo. ¿Quieres vivir sin miedo a la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás su aprobación, 4 pues la autoridad está al servicio de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, entonces sí debes temer, porque no lleva la espada en vano, sino que está al servicio de Dios para darle su merecido al que hace lo malo. 5 Por lo tanto, es necesario que nos sujetemos a la autoridad, no sólo por causa del castigo, sino también por motivos de conciencia. 6 Por eso mismo ustedes pagan los impuestos, porque los gobernantes están al servicio de Dios y se dedican a gobernar.

Ya sé, A menudo es difícil someternos a las autoridades que gobiernan sobre nosotros; especialmente si nos parece que no son dignas de nuestro respeto y sujeción; y por eso somos exhortados por el Señor a través de Pablo en...

1 Timoteo 2:1-4 (RVC) 1Ante todo, exhorto a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres; 2 por los reyes y por todos los que ocupan altos puestos, para que vivamos con tranquilidad y reposo, y en toda piedad y honestidad. 3 Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, 4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y lleguen a conocer la verdad.

Como cristianos entonces una de las cosas por las que debemos estar constantemente en oración es por las autoridades que nos gobiernan para también quienes están al frente de ellas vengan al conocimiento de la verdad y sean salvos. 
              
En los versículos 15 al 28 de 2 Samuel 18 tenemos el recuento de como muere Absalón finalmente y de cómo lo sepultan bajo un montón de Piedras. También se nos habla acerca de quienes fueron a avisarle al Rey David acerca de la muerte de su hijo. Y en los versículos 29 al 32 la fatal noticia llega a los oídos de David...

29 El rey preguntó: «¿El joven Absalón está bien?» Y Ajimaz respondió: «Cuando Joab envió al otro mensajero y a mí, vi que había una gran confusión, pero no supe de qué se trataba.»

Como rey esto no era lo que le debía estar primordialmente en la mente de David ¿Cierto? Debió haber preguntado ¿Cómo va la batalla, ganó nuestro ejército, aun soy rey, ira a ir bien para Israel? Pero como padre, su principal preocupación era Su hijo…  
         
30 El rey ordenó a Ajimaz pasar y esperar un poco. Y Ajimaz se quedó de pie. 31 En ese momento llegó el etíope, y dijo: «¡Buenas noticias para Su Majestad! Hoy el Señor ha defendido tu causa, y han muerto los que se habían rebelado contra ti.» 32 El rey le preguntó: «El joven Absalón, ¿se encuentra bien?» Y el etíope respondió: «¡Que todos los enemigos de Su Majestad, y todos los que se subleven contra Su Majestad y busquen su mal, acaben como ese joven!» 33 El rey se estremeció, y mientras subía a su cuarto, se echó a llorar y decía: «¡Hijo mío, Absalón! ¡Hijo mío, Absalón! ¡Cómo quisiera yo haber muerto en tu lugar, Absalón, hijo mío!»

Como padre no le importaba lo que Absalón había hecho, como le había faltado al respeto, como había querido matarlo, lo que le importaba era que su hijo había muerto.

Y quizás David sintió culpa por cómo se habían dado las cosas, por ser un padre indulgente, por haber dado rienda suelta a sus propias pasiones y darle un ejemplo a sus hijos que multiplicaron los pecados de ellos. Sin embargo, David hubiera deseado morir en el lugar de su hijo.

Y esto es lo que vemos que Dios hizo por nosotros, aunque le hemos fallado, nos hemos rebelado contra Él, no hemos vivido conforme a Su voluntad, Él no solo deseó poder morir en nuestro lugar, sino que eso fue precisamente lo que hizo en la persona de su Hijo Jesucristo.

Juan 3:16-17 16» Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. 

Y de nuevo leemos en:  

Romanos 5:6-11 (RVC) 6 Porque a su debido tiempo, cuando aún éramos débiles, Cristo murió por los pecadores. 7 Es difícil que alguien muera por un justo, aunque tal vez haya quien se atreva a morir por una persona buena. 8 Pero Dios muestra su amor por nosotros en que, cuando aún éramos pecadores, Cristo murió por nosotros. 9 Con mucha más razón, ahora que ya hemos sido justificados en su sangre, seremos salvados del castigo por medio de él. 10 Porque, si cuando éramos enemigos de Dios fuimos reconciliados con él mediante la muerte de su Hijo, mucho más ahora, que estamos reconciliados, seremos salvados por su vida. 11 Y no sólo esto, sino que también nos regocijamos en Dios por nuestro Señor Jesucristo, por quien ahora hemos recibido la reconciliación.

Que padre tan compasivo tenemos en nuestro Padre Celestial, que manera de mostrar su gran amor por nosotros. Estemos siempre listos para abrir la boca y testificar de ese amor a toda criatura. ¿Amen?

Que Dios les bendiga y hasta la próxima. 

Lee, Comenta, Comparte.

lunes, 18 de septiembre de 2017

Meditación de Esta Mañana (Pastor Carlos Alvarado)

También en Lunes

Esta mañana en nuestro grupo de oración tuvimos la oportunidad de meditar en el salmo 33. Me encantó que nos tocara meditar en este salmo en lunes.

En mi Biblia el encabezado del Salmo dice “Alabanzas al Creador” y esta es la razón por la que me gustó que nos tocara meditar en él; porque a menudo consideramos el domingo como el día para ir a la iglesia y alabar a nuestro Dios; El único Dios Verdadero.

El lunes no lo identificamos normalmente como un día para alabar a Dios. Es el día en que volvemos a nuestras labores y por esa razón a menudo lo vemos con desprecio y hasta hemos llegado a decir “Odio los lunes” ¿Cierto?

Pero hoy lunes al abrir la Palabra de Dios leímos lo siguiente:

1 Ustedes los justos, ¡alégrense en el Señor! ¡Hermosa es la alabanza de los hombres íntegros! 2 ¡Aclamen al Señor con arpas! ¡Alábenlo al son del salterio y del decacordio! 3 ¡Canten al Señor un cántico nuevo! ¡Canten y toquen bien y con regocijo!

Al leer estos tres versículos el Espíritu Santo me recordó de que nuestro tiempo de alabanza al Señor no debe ser limitado a dos horas durante el domingo y otras dos horas durante nuestra reunión de media semana, sino que debe ser algo que debemos estar haciendo de continuo. Ya sea lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado o domingo.

Todos los días y a toda hora debe haber alabanzas elevadas a Dios por Su Pueblo. Si podemos contarnos entre los que han sido justificados por la sangre de Cristo, debemos alegrarnos en el Señor siempre y nuestra vida debe ser una vida de continua alabanza a quien nos ha dado vida en Jesús nuestro Señor.

En los dos versículos siguientes dice:

4 Ciertamente, la palabra del Señor es recta; todo lo hace con fidelidad. 5 El Señor ama la justicia y el derecho; la tierra está llena de su misericordia.

De nuevo, a menudo, y desafortunadamente esto es algo que pasa en las vidas de muchos cristianos, la lectura y la meditación en la Palabra de Dios se ve como algo que se hace solo cuando estamos en la iglesia.

Pero es necesario que diariamente abramos, leamos y meditemos en La Palabra de Dios porque solo así tendremos el conocimiento de lo que es recto delante de Dios y podremos vivir nuestra vida de acuerdo con los mandamientos y preceptos que Dios nos ha dado a través de las escrituras.

Como cristianos debemos desear vivir una vida de rectitud, desear serle fieles a Dios, así como Él lo es para con nosotros, y debemos desear amar la justicia y el derecho al grado que Él los ama. Para eso debemos leer y meditar en La Palabra de Dios diariamente, incluyendo los lunes.

Y ¿Saben que? Al hacerlo, Él nos recuerda que, aunque sea lunes podemos contar con la bendición de que donde quiera que estemos y no importa por que estemos pasando la misericordia del Señor nos rodea.

Los versículos 6 al 9 nos recuerdan de la grandeza y poder de Dios como El Creador.

6 Con su palabra, el Señor hizo los cielos; todo lo creado lo hizo con un soplo de su boca. 7 El Señor junta el agua del mar en una vasija, y pone en un depósito las profundidades del mar. 8 ¡Que toda la tierra tema al Señor! ¡Que le teman todos los habitantes del mundo! 9 El Señor habló, y todo fue creado; el Señor ordenó, y todo apareció.

En el principio Dios creó, Él dijo hágase y se hizo, Él le puso límites a las aguas del mar, el extendió los cielos como pergaminos y Él nos ha creado a nosotros también. Por eso hoy lunes debemos alabarlo.

Salmo 100:1-3  1 ¡Canten alegres al Señor, habitantes de toda la tierra! 2 ¡Sirvan al Señor con alegría! ¡Vengan a su presencia con regocijo! 3 Reconozcan que el Señor es Dios; él nos hizo, y de él somos. Somos su pueblo. ¡Somos las ovejas de su prado!  

Los versículos 10 al 17 nos hablan de la soberanía de Dios sobre las naciones.

10 El Señor anula los planes de las naciones; frustra las maquinaciones de los pueblos. 11 Pero los planes y pensamientos del Señor permanecen por todas las generaciones. 12 Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor, ¡el pueblo que él escogió como su propiedad! 13 El Señor observa desde los cielos; desde allí vigila a toda la humanidad. 14 Desde el lugar de su residencia contempla a todos los habitantes de la tierra. 15 El Señor formó el corazón de todos ellos, y pondera atentamente todos sus hechos. 16 El rey no se salva por tener un gran ejército, ni se escapa el valiente por tener mucha fuerza. 17 Ningún caballo es garantía de salvación; y aunque tiene mucha fuerza, no salva a nadie.

Las naciones y sus gobernantes siempre están haciendo planes para asegurar su futuro; pero no saben que sus planes nunca van a poder frustrar los planes de Dios. Los planes de las naciones solo se cumplen cuando estos van a, de alguna manera, ayudar a que los planes de Dios se cumplan.

La nación que proclama al Dios de la Biblia como su Dios, es la nación que está constantemente buscando el rostro de Dios para saber que está obrando dentro de la voluntad de Dios y así asegurarse que sus planes concuerdan con los de Él. Y esa responsabilidad cae sobre el pueblo de Dios que debe estar siempre postrado ante el intercediendo por la nación en la que Él nos ha puesto.

2 Crónicas 7:13-14 (RVC) 13 Si yo llego a cerrar los cielos para que no haya lluvia, y si mando a la langosta a consumir la tierra, o si envío peste contra mi pueblo, 14 si mi pueblo, sobre el cual se invoca mi nombre, se humilla y ora, y busca mi rostro, y se aparta de sus malos caminos, yo lo escucharé desde los cielos, perdonaré sus pecados y sanaré su tierra.

Vemos a los poderosos del mundo constatntemente buscar armarse con las armas mas nuevas y poderosas para protegerse, pero asi como los caballos en los tiempos Bíblicos no podían salvar a los reyes de aquel tiempo, así no hay arma por poderosa que sea que pueda salvar a los gobernantes y naciones modernas.  Y Dios protegerá a los que son suyos de estas armas que los gobernantes de las naciones quieren usar para subyugar a las demás naciones.

Isaías 54:17 (RVC) 17 No saldrá victoriosa ninguna arma que se forje contra ti. Y tú condenarás a toda lengua que en el juicio se levante contra ti. Ésta es la herencia de los siervos del Señor. Su salvación viene de mí. Yo, el Señor, lo he dicho.

Y en cuanto a la salvación que cuenta, la salvación de las almas eternas de los habitantes de las naciones La Palabra de Dios es muy clara:

Hechos 4:11-12 (RVC) 11 Este Jesús es la piedra que ustedes, los edificadores, rechazaron, y que no obstante ha llegado a ser la piedra angular. 12 En ningún otro hay salvación, porque no se ha dado a la humanidad ningún otro nombre bajo el cielo mediante el cual podamos alcanzar la salvación.»

Por último, los versículos 18 al 22 dicen:

18 El Señor mira atentamente a quienes le temen, a quienes confían en su misericordia, 19 para librarlos de la muerte y darles vida en tiempos de escasez. 20 Con el alma esperamos en el Señor, pues él es nuestra ayuda y nuestro escudo. 21 Por él se alegra nuestro corazón; confiamos en su santo nombre. 22 Señor, sea tu misericordia sobre nosotros, tal y como lo esperamos de ti.

Que hermosa promesa del Señor para Su pueblo, tenemos en estos versículos. Él nos mira atentamente, promete librarnos de la muerte y aun cuando el resto del mundo esté pasando por grandes escaseces de toda índole la promesa para Su pueblo es que Él nos sustentará. Él es nuestra ayuda y nuestro escudo.

Y por eso, el corazón del cristiano debe estar siempre alegre, lleno de confianza en el Señor. Porque sabemos que Él es bueno y para siempre es Su misericordia; incluyendo los lunes.

Que Dios les Bendiga y Hasta la próxima.

Lee, Comenta y Comparte.

viernes, 15 de septiembre de 2017

La Presencia de Dios, Esfuerzo y Valor y Obediencia

Josué 1:4-9

En nuestro resumen de hoy veremos los versículos 4 al 9 de Josué 1. Aquí vemos una serie de instrucciones y exhortaciones de parte de Dios para Josué que le ayudarán a llevar a cabo el importante trabajo de no solo introducir al pueblo de Israel en la tierra prometida, sino de dividirla entre las doce tribus de acuerdo con los planes que Dios tiene para cada una de ellas.

Vamos a ver algunos principios que fueron esenciales para que Josué pudiera cumplir con esta tarea y estos mismos principios son esenciales en nuestra vida cristiana por poder vivirla con éxito.

Primero le da a conocer los límites de esas tierras. Dios no les está dando permiso a los hijos de Israel, de tomar más de lo que necesitarán. Les da libremente la tierra, pero les pone límites.  Dios a menudo no nos da todo lo que queremos, pero si nos da lo que necesitamos. Como con el maná que les proveyó en el desierto. Cada uno debía tomar lo que necesitaba para ese día para él y su familia y el que recogió poco no le faltó y el que recogió mucho no le sobró.

Por lo tanto, les dice:

4 Su territorio se extenderá desde el desierto y el Líbano, hasta el gran río Éufrates, y toda la tierra de los hititas, hasta el mar grande, donde se pone el sol.
Lo que sigue es una de las más hermosas promesas que Dios da a Su pueblo en el Antiguo Testamento; mismo que hace a la iglesia en el Nuevo Testamento.
5 Mientras vivas, nadie podrá hacerte frente, porque yo estaré contigo como antes estuve con Moisés. No te dejaré, ni te desampararé.

Le deja saber a Josué que la victoria no estaba asegurada porque él era un gran líder, o porque Israel era una gran nación de guerreros, sino porque Dios es un Dios grande, Él le dice a Josué, Estaré contigo. Y si esto era verdad, esto debía ser suficiente para que Josué estuviera confiado en que podría cumplir con la voluntad de Dios.

Esta es una de las cosas que Dios les había estado diciendo a Moisés y Josué, con la que podrían contar por lo tanto no tenían porque tener temor.   

Deuteronomio 31:6-8 (RVC) 6 Esfuércense y cobren ánimo; no teman, ni tengan miedo de ellos, porque contigo marcha el Señor tu Dios, y él no te dejará ni te desamparará.» 7 Moisés llamó a Josué, y en presencia de todo Israel le dijo: «Esfuérzate y anímate; porque tú entrarás con este pueblo a la tierra que el Señor juró a sus padres que les daría, y tú les darás posesión de ella. 8 El Señor va delante de ti. Él estará contigo, y no te dejará ni te desamparará. No temas ni te intimides.»

De igual manera en el Nuevo Testamento el escritor de la Epístola a los Hebreos les reitera esta promesa ahora como parte de la Iglesia de Cristo a la cual pertenecemos nosotros también.

Hebreos 13:5-6 5 Vivan sin ambicionar el dinero. Más bien, confórmense con lo que ahora tienen, porque Dios ha dicho: «No te desampararé, ni te abandonaré». 6 Así que podemos decir con toda confianza: «El Señor es quien me ayuda; no temeré lo que pueda hacerme el hombre

Así como al pueblo de Israel el Señor les iba a dar toda la tierra que necesitaran e iba a estar con ellos para que la obtuvieran, así también promete que va a estar con nosotros y suplirá todo lo que necesitemos en esta vida.

1 Timoteo 6:6 (RVC) 6 Pero la piedad es una gran ganancia, cuando va acompañada de contentamiento;

Y además como Josué nosotros tampoco debemos preocuparnos por nada, especialmente cuando se trata de lo que el hombre nos pueda hacer porque Nuestro Señor está siempre con nosotros.

De igual manera nosotros como Josué también debemos esforzarnos y ser valientes porque por el poder de Dios vamos a poder llevar a cabo todo lo que el Señor nos mande hacer.   
           
6 Esfuérzate y sé valiente 1, porque tú serás quien reparta a este pueblo, como herencia, la tierra que juré a sus padres que les daría.

¿Qué significa esto? Veámoslo palabra por palabra…

Esfuérzate~ Hacer esfuerzos física o moralmente con algún fin.
Valiente~ Capaz de acometer una empresa arriesgada a pesar del peligro y el posible temor que suscita.

Tener valor no significa que no se tiene miedo, significa que uno avanza a pesar del miedo que se tiene.

El enemigo más grande que tenemos que enfrentar para lograr poseer todas las bendiciones que Dios tiene para los que le aman es el temor o miedo. Miedo al fracaso, miedo a lo que nos pueda pasar, etc. Pero si el Señor ya nos ha dicho que Él estará con nosotros la victoria está garantizada. Aunque creamos haber perdido.

El hecho de que Cristo haya vencido al mundo nos debe dar la seguridad de que no importa cuál sea la situación por la que estamos pasando debemos confiar en Él porque Él ha vencido al mundo. Él nos advierte que en el mundo vamos a encontrar obstáculos, aflicciones,...

Juan 16:33 33 Estas cosas les he hablado para que en mí tengan paz. En el mundo tendrán aflicción; pero confíen, yo he vencido al mundo.»   

Sin embargo, aun así, somos llamados a ser esforzados y valientes y a ser obedientes a la Palabra de Dios. Noten lo que le dice en los siguientes versículos; versículos muy citados por nosotros los cristianos.

7 Pero tienes que esforzarte y ser muy valiente.2 Pon mucho cuidado y actúa de acuerdo con las leyes que te dio mi siervo Moisés. Nunca te apartes de ellas, ni a la derecha ni a la izquierda, y así tendrás éxito en todo lo que emprendas. 8 Procura que nunca se aparte de tus labios este libro de la ley. Medita en él de día y de noche, para que actúes de acuerdo con todo lo que está escrito en él. Así harás que prospere tu camino, y todo te saldrá bien.

Procurar~ Hacer diligencias o esfuerzos para que suceda lo que se expresa. Una de las cosas que como cristianos es primordial que hagámos es poner en alta estima la Palabra de Dios y hacer lo que nos dice que debemos hacer. Y el hacer lo que las escrituras dicen trae grandes bendiciones para los hijos de Dios. Esto es expresado en numerosas ocasiones a través de las escrituras.

Deuteronomio 6:6-9 6 Estas palabras que hoy te mando cumplir estarán en tu corazón, 7 y se las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando estés en tu casa, y cuando vayas por el camino, y cuando te acuestes y cuando te levantes. 8 Las atarás en tu mano como una señal, y las pondrás entre tus ojos como frontales, 9 y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.

Salmo 1:1-3 1 Bienaventurado el hombre que no anda en compañía de malvados, ni se detiene a hablar con pecadores, ni se sienta a conversar con blasfemos. 2 Que, por el contrario, se deleita en la ley del Señor, y día y noche medita en ella. 3 Ese hombre es como un árbol plantado junto a los arroyos: llegado el momento da su fruto, y sus hojas no se marchitan. ¡En todo lo que hace, prospera! 
          
El Señor Jesucristo lo dijo de esta manera en el nuevo testamento. 

Lucas 6:46-49 46 » ¿Por qué me llaman ustedes “Señor, Señor”, y no hacen lo que les mando hacer? 47 Les voy a decir como quién es el que viene a mí, y oye mis palabras y las pone en práctica: 48 Es como quien, al construir una casa, cava hondo y pone los cimientos sobre la roca. En caso de una inundación, si el río golpea con ímpetu la casa, no logra sacudirla porque está asentada sobre la roca. 49 Pero el que oye mis palabras y no las pone en práctica, es como quien construye su casa sobre el suelo y no le pone cimientos. Si el río golpea con ímpetu la casa, la derrumba y la deja completamente en ruinas.»

Y Santiago nos dice:

Santiago 1:22-25 22 Pero pongan en práctica la palabra, y no se limiten sólo a oírla, pues se estarán engañando ustedes mismos. 23 El que oye la palabra, pero no la pone en práctica es como el que se mira a sí mismo en un espejo: 24 se ve a sí mismo, pero en cuanto se va, se olvida de cómo es. 25 En cambio, el que fija la mirada en la ley perfecta, que es la ley de la libertad, y no se aparta de ella ni se contenta sólo con oírla y olvidarla, sino que la práctica, será dichoso en todo lo que haga.

Si en realidad queremos tener una vida de éxito en esta tierra debemos Amar, meditar en y obedecer todo lo que Dios no ha dicho en Su Palabra.

San Mateo 4:4 (RVC) 4 Jesús respondió: «Escrito está: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.”»

Por último otro de los versículos preferidos de muchos cristianos y uno que a propósito, nos gusta mucho citarles a los jóvenes pero que a menudo como adultos se nos olvida especialmente cuando enfrentamos adversidades es...

9 Escucha lo que te mando: Esfuérzate y sé valiente.3 No temas ni desmayes, que yo soy el Señor tu Dios, y estaré contigo por dondequiera que vayas.»

Recuerden:

Dios está con nosotros + Ser esforzados y Valientes + Obedecer La Palabra de Dios = Una Vida Cristiana ¡En Victoria!

Dios les bendiga y hasta la próxima.

Lee, Comenta, Comparte.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Meditación de Esta Mañana (Pastor Carlos Alvarado)

Salmo 32:1-11

Hoy en nuestro grupo de oración estuvimos meditando en el Salmo 32 al estilo de Calvary Chapel San Diego en Español, línea sobre línea: y pudimos encontrar hermosas verdades y maravillosas promesas de parte de Dios para quienes por fe en Cristo se nos ha dado la potestad de ser hechos hijos de Dios.

Leámoslo y meditemos en lo que este hermoso salmo tiene que decirnos.

1 Dichoso aquél cuyo pecado es perdonado, y cuya maldad queda absuelta. 2 Dichoso aquel a quien el Señor ya no acusa de impiedad, y en el que no hay engaño.

Que grandioso es saberse perdonado por Dios. Noten que no dije que grandioso es sentirse perdonado por Dios sino saberse perdonado por Dios. Quienes nos hemos arrepentido de nuestro pecado y hemos creído en el nombre de Jesús, hemos sido como dice David en este salmo, perdonados y hemos sido absueltos de nuestra maldad. Nuestro Señor cuando se le apareció a Pablo en el camino a Damasco le dijo:

Hecho 26:17-18
17 Yo te libraré de tu pueblo y de los no judíos, y quiero que vayas a ellos 18 para que les abras los ojos y se conviertan de las tinieblas a la luz, y del poder de Satanás al poder de Dios; para que, por la fe en mí, reciban el perdón de sus pecados y la herencia de los que han sido santificados.”

Por lo tanto, podemos estar dichosos de que nuestro pecado ha sido perdonado; hemos sido absueltos de nuestra maldad: el Señor ya no tiene ninguna acusación en nuestra contra, y aunque aún nos somos perfectos, estamos siendo santificados y perfeccionados por el poder del Espíritu Santo de Dios día a día, hasta que un día lleguemos a ser como Él es.

Dios nos promete a través de Su Palabra en:

1 Juan 1:9
9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.

Que gran contraste es esto con lo que pasa cuando decidimos no confesar nuestros pecados delante de Dios y decidimos que nos vamos a quedar callados y vamos a tratar de lidiar con la culpa y el peso de las consecuencias de nuestro pecado con nuestras propias fuerzas. Noten lo que dice David que le pasó mientras se quedó callado sin confesar su pecado delante de Dios.

3 Mientras callé, mis huesos envejecieron, pues todo el día me quejaba. 4 De día y de noche me hiciste padecer; mi lozanía se volvió aridez de verano.

Porque ahora somos hijos de Dios, él no nos puede dejar que vivamos como si nada cuando hemos pecado contra él o contra alguien. Dios nos ama demasiado como para dejarnos como estamos. Como a hijos Él nos corrige y nos disciplina porque quiere que podamos disfrutar de toda la plenitud de la vida cristiana y eso no lo podemos hacer mientras nos encontramos en pecado.

Hebreos 12:6
6 porque el Señor disciplina al que ama, y azota a todo el que recibe como hijo.»

Proverbios 3:11-12
11 Hijo mío, no desdeñes la corrección del Señor; no te sientas mal cuando te reprenda. 12 El Señor corrige. al que ama como lo hace el padre con su hijo amado.

Por eso David estaba pasando por lo que estaba pasando. Era la disciplina de un padre amoroso que quiere lo mejor para su hijo amado. Y por eso somos llamados a soportar la disciplina de Dios en nuestras vidas porque es esa disciplina junto con el amor de Dios es lo que nos confirma que somos sus hijos.

Hebreos 12:7-8
7 Si ustedes soportan la disciplina, Dios los trata como a hijos. ¿Acaso hay algún hijo a quien su padre no discipline? 8 Pero si a ustedes se les deja sin la disciplina que todo el mundo recibe, entonces ya no son hijos legítimos, sino ilegítimos.

Seguimos leyendo en el Salmo 32:5

5 Te confesé mi pecado; no oculté mi maldad. Me dije: «Confesaré al Señor mi rebeldía», y tú perdonaste la maldad de mi pecado.

No nos sirve de nada tratar de cubrir nuestro pecado. Solo tenemos que ver lo que sucedió con Adán y Eva después de que desobedecieron a Dios. En lugar de correr a Dios y pedir perdón por su pecado optaron por tratar de esconderse de Dios, ¿y que fue lo que lograron con hacer esto? A menudo me pregunto, ¿qué hubiera pasado si Adán en lugar de culpar a la mujer simplemente se hubiera arrepentido y pedido perdón a Dios?  

Nos conviene más confesar nuestro pecado y recibir el perdón y la misericordia de Dios. Quedar libres de toda culpa y gozar de la comunión con Dios y los unos con los otros.

Proverbios 28:13
13 El que encubre sus pecados no prospera; el que los confiesa y se aparta de ellos alcanza la misericordia divina.

1 Juan 1:5-10
5 Éste es el mensaje que hemos oído de él, y que les anunciamos a ustedes: Dios es luz, y en él no hay tiniebla alguna. 6 Si decimos que tenemos comunión con él, y vivimos en tinieblas, estamos mintiendo y no practicamos la verdad. 7 Pero si vivimos en la luz, así como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesús, su Hijo, nos limpia de todo pecado. 8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. 9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. 10 Si decimos que no hemos pecado, lo hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros.

Las bendiciones de Dios están disponibles para quienes se acercan a Él con un corazón contrito y humillado. El nos dice en el Salmo 51 que Él no rechazará a quienes se acerca a Él con esa actitud y lejos de recibir la condenación que nuestro pecado y rebelión merecen, recibimos consuelo, sanidad espiritual y dirección para nuestras vidas.  

6 Por eso, todos tus fieles orarán a ti mientras puedas ser hallado. Aunque sufran una gran inundación, las aguas no los alcanzarán. 7 ¡Tú eres mi refugio! ¡Tú me libras de la angustia! ¡Tú me rodeas con cánticos de libertad!

Esto es lo que nos promete El señor si venimos a Él tal cual somos a buscar su perdón y buscar reconciliarnos con Él por medio de Jesucristo. Él promete que estará con nosotros en las inundaciones por las que a menudo tendremos que pasar en esta vida; Él será nuestro refugio, nuestra protección, nuestra fortaleza que nos librara de la angustia, y nos dará cantos de libertad que levantaremos a Él en forma de alabanza y servirán de testimonio para quienes los escuchen.

8 «Yo te voy a hacer que entiendas. Voy a enseñarte el camino que debes seguir, y no voy a quitarte los ojos de encima. 9 No seas como los caballos ni como las mulas, que no quieren obedecer, y que hay que sujetarlos con la brida y el freno, pues de lo contrario no se acercan a su amo.»

Cuando finalmente venimos al Señor Él nos ayuda a entender Su corazón y Su voluntad para nuestras vidas. Él nos enseña los caminos rectos y buenos por los que Él quiere que caminemos, y nos brinda Su constante cuidado. Y luego Dios hace un esfuerzo extraordinario y condesciende a nosotros y como que nos ruega que no seamos tercos y obstinados como lo son los caballos y las mulas. Nos llama a que seamos obedientes a sus preceptos y mandamientos y busquemos estar siempre cerca de Él. Que maravilloso es nuestro Padre Celestial hacia nosotros ¿No es cierto?

El versículo 10 de Salmo da una exhortación más a quienes aún no han decidido venir a Dios para recibir Su perdón y misericordia, y otra promesa para quienes hemos llegado a poner toda nuestra confianza en Él.

10 Al malvado le esperan muchas aflicciones, pero la misericordia del Señor acompaña a todos los que confían en él.

El último versículo es otro llamado a quienes hemos sido justificados delante de Dios por la Sangre de Cristo a alegrarnos, a regocijarnos y a cantar cantos de alegría por lo que Dios ha hecho por nosotros y en nosotros.  

11 Ustedes, los hombres justos, ¡alégrense y regocíjense en el Señor! Y ustedes, los de recto corazón, ¡canten todos llenos de alegría!

¿Y tú, ya decidiste venir a Él, confesar tu pecado y recibir su perdón y misericordia? ¡Si así es felicidades!

Si no es así, ¿Qué te está deteniendo? Dios te ama, y quiere perdonarte y quiere darte una vida libre de culpa y un futuro con Él en el cielo. ¿Por qué no acercarte a Él hoy? Usando las Palabras de Apóstol Pablo yo te digo a ti hoy:

2 Corintios 6:2
2 Porque Él dice: «En el momento oportuno te escuché; en el día de salvación te ayudé». Y éste es el momento oportuno; éste es el día de salvación.

Habla con Él horita mismo, pídele perdón, recibe Su misericordia, Él te hará una criatura nueva porque todo el que invoque el nombre del Señor será salvo. (Romanos 10:13)

¡Bendiciones y hasta la próxima!