viernes, 6 de octubre de 2017

Vino a Salvar, No a Destruir

Autor: Pastor Phil Magnan Traducido al Español por Carlos Alvarado

Es importante que nos cuidemos de nuestras propias causas Justas que pudieran estar vacías de tanto compasión como redención. Desafortunadamente las fallas de los demás pueden ser blancos blandos para elevar nuestro propio sentido de superioridad, mientras nos olvidamos de nuestros propios pecados pasados.

A menudo el daño pecaminoso, divisivo y enjuiciador, hecho en el nombre de Cristo puede ser más que aquello que fue una falla personal o pecado de uno de sus miembros.

El vestirse de humildad, tener un corazón tierno, ser lentos para hablar y evitar hipocresía y chismes, serán reguladores eficaces contra este tipo de auto justicias que llevan a las cacerías de brujas y cruzadas.

Lo que verdaderamente me asusta es que lo que pudiera parecer que es hecho en el nombre de Cristo terminará siendo algo que queda más en línea con el gran acusador de los hermanos, que odia las almas preciosas y quiere negar que cualquiera puede encontrar perdón y transformación a través de Jesús.

Todos somos susceptibles a caer en estas trampas. Pero aquel que está verdaderamente cerca de Cristo se resistirá siempre y reflexionará antes de tirar piedras hacia los demás. Cuiden sus corazones contra esa causa justa que está muy lejos del corazón de Jesús.

Lucas 9:56a " Porque el Hijo del Hombre no ha venido a quitarle la vida a nadie, sino a salvársela.”

Juan 10:10 " El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

Que Dios les bendiga y hasta la próxima.

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jueves, 5 de octubre de 2017

Por La Fe Rajab...

Josué 2:1-24

A menudo cuando venimos al Señor o volvemos a los caminos del Señor, las pruebas no se hacen esperar.

Así estaban los hijos de Israel. Apenas iban a cruzar el Río Jordán para tomar le tierra que habían estado esperando recibir durante 400 años y su primera prueba los estaba esperando en la ciudad de Jericó.

Esta ciudad era impresionante e iba a poner a prueba si de verdad le creerían a Dios e iban a confiar en que Él estaría con ellos y si se mostrarían esforzados y valientes y si iban a obedecer Su Palabra.

El capítulo 2 comienza con estas palabras:

1 Desde Sitín, Josué hijo de Nun envió en secreto a dos espías, y les dijo: «Vayan y hagan un reconocimiento de esas tierras, y de la ciudad de Jericó.» Ellos fueron y entraron en casa de una ramera, de nombre Rajab, y allí pasaron la noche.

Aquí se nos presenta a un nuevo personaje en esta historia y es una mujer que la Biblia describe como una ramera o prostituta como la llamaríamos hoy. La razón por la cual ella tiene esta profesión no se nos dice, pero en realidad la razón por las que las personas caen en el pecado que caen, no es de importancia para Dios.

Lo que sí es de importancia para Dios es que como pecadores necesitamos Su perdón y en su gran misericordia Él, nos presenta con la oportunidad de arrepentirnos y creer en Su Hijo Jesús para recibir ese perdón.

La historia de Rajab es una de las más inspiradoras en la Biblia. Sus acciones a favor de los espías Israelitas dentro del territorio enemigo demostraron que ella creyó en el Dios de Israel y su fe es alabada en el Nuevo testamento. Por ejemplo leemos en:                              
Hebreos 11:31 (El Salón de la Fama de la Fe) 31 Por la fe, la ramera Rajab no murió junto con los desobedientes, pues había recibido en paz a los espías.
          
Santiago 2:14-26 (Se usa como ejemplo de que nuestras obras son manifestación de nuestra fe o sea que comprueban que nuestra fe es una fe viva.) 14 Hermanos míos, ¿de qué sirve decir que se tiene fe, si no se tienen obras? ¿Acaso esa fe puede salvar? 15 Si un hermano o una hermana están desnudos, y no tienen el alimento necesario para cada día, 16 y alguno de ustedes les dice: «Vayan tranquilos; abríguense y coman hasta quedar satisfechos», pero no les da lo necesario para el cuerpo, ¿de qué sirve eso? 17 Lo mismo sucede con la fe: si no tiene obras, está muerta. 18 Pero alguien podría decir: «Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.» 19 Tú crees que Dios es uno, y haces bien. ¡Pues también los demonios lo creen, y tiemblan! 20 ¡No seas tonto! ¿Quieres pruebas de que la fe sin obras es muerta? 21 ¿Acaso nuestro padre Abrahán no fue justificado por las obras cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? 22 ¿No ves que la fe de Abrahán actuó juntamente con sus obras, y que su fe se perfeccionó por las obras? 23 Y se cumplió la Escritura que dice: «Abrahán creyó a Dios, y eso le fue contado por justicia», por lo que fue llamado «amigo de Dios». 24 Como pueden ver, podemos ser justificados por las obras, y no solamente por la fe. 25 Lo mismo sucedió con Rajab, la prostituta. ¿Acaso no fue justificada por las obras, cuando hospedó a los mensajeros y los ayudó a escapar por otro camino? 26 Pues, así como el cuerpo está muerto si no tiene espíritu, también la fe está muerta si no tiene obras.

Rajab entonces es un personaje que nos enseña que, si nuestra fe es una fe verdadera, irá acompañada de obras que la presentan como tal. No para obtener nuestra salvación, sino porque ya somos salvos.

2 Pero alguien los vio, y fue a darle aviso al rey. Le dijo: «Debes saber que unos israelitas han llegado esta noche para espiar nuestra tierra.» 3 Entonces el rey mandó a decir a Rajab: «Saca a los hombres que han llegado a tu casa, pues han venido a espiar nuestras tierras.» 4 Pero ella había escondido ya a los dos hombres, y respondió: «Es verdad que unos hombres vinieron a mi casa, pero no me enteré de dónde eran. 5 Como ya era de noche, esos hombres salieron cuando ya se iba a cerrar la puerta de la ciudad, y no sé a dónde se fueron. Si van tras ellos, tal vez los alcancen.» 6 Pero ella les había dicho a los espías que subieran a la azotea, y los había escondido entre los manojos de lino que allí había. 7 Sus perseguidores se fueron por el camino del Jordán, hasta los vados, y en cuanto salieron de la ciudad cerraron la puerta.

Aquí llegamos a donde mucha gente trata de señalar que Rajab mintió y Dios la bendijo, por lo tanto, no es importante para Dios si mentimos o no. Pero ¡no es así! Eso es una falsedad. Dios no bendijo a Rajab porque mintió, Dios bendijo a Rajab por Su fe.

La mentira que Rajab dijo la dijo antes de expresar que ella creía que el Dios de Israel era el dios verdadero.  

Decir que Dios la bendijo por mentir sería como decir que, si alguien viene a la iglesia ebrio, o con la novia en vez de con su esposa y escucha el mensaje y se arrepiente y cree,  Dios lo salvó por su borrachera o por su adulterio. Eso es ridículo.

Dios lo salvó porque el individuo fue convencido por el Espíritu Santo de que su comportamiento era pecaminoso y se arrepintió y creyó en Jesús como Señor y Salvador.

Ahora, si ese arrepentimiento fue genuino y en verdad creyó, va a tomar medidas para poner resguardos en su vida que lo alejen del pecado en el que estaba viviendo.

La fe de Rajab, se manifestó en que les dijo a los espías lo que ella había oído acerca de lo que Dios había hecho por el pueblo de Israel, y en que les creyó a ellos que si ponía el cordel rojo en su ventana ella y su familia serian salvos.  

8 Antes de que los espías se durmieran, la mujer subió a la azotea y les dijo: 9 «Yo sé que el Señor les ha dado esta tierra. Todos los habitantes del país les tienen miedo. Por causa de ustedes están tan atemorizados, que su ánimo está por los suelos.

A través de las escrituras podemos ver que esto había estado sucediendo con los pueblos por donde irían pasando los hijos de Israel desde que salieron de Egipto.

Éxodo 23:27 (RVC)  27 Haré que mi terror te preceda, y que en todo pueblo donde entres su gente tiemble delante de ti, y que todos tus enemigos se dobleguen ante ti.

Deuteronomio 2:24-25 (RVC) 25 Este día comenzaré a sembrar ante ti el temor y el espanto entre los pueblos bajo el cielo. Ellos oirán hablar de ti, y ante ti temblarán y se llenarán de angustia.”

¿Pero cómo fue que los Israelitas se dieron cuenta de que esto era cierto? Solo cuando dieron el paso de fe para creer que lo que Dios les estaba diciendo era cierto y se aventaron al ruedo.

En el Nuevo Testamento se nos dice muy claramente que Dios está preparado para hacer grandes y poderosos cosas para, por y en los que le aman y claro que para amarlo se tiene primero que creer que Él existe y que es galardonador de quienes lo buscan. 
  
1 Corintios 2:9 (RVC) 9 Como está escrito: «Las cosas que ningún ojo vio, ni ningún oído escuchó, Ni han penetrado en el corazón del hombre, Son las que Dios ha preparado para los que lo aman.»

Rajab sigue hablando de lo que Dios había hecho por los Israelitas y confirmando en los oídos de estos dos espías que lo que el Señor les había prometido, les había cumplido.

10 Sabemos que, cuando ustedes salieron de Egipto, el Señor hizo que el Mar Rojo se secara al paso de ustedes. También sabemos lo que ustedes hicieron con Sijón y Og, los dos reyes amorreos al otro lado del Jordán, a quienes ustedes destruyeron. (Ex 14:21 y Nm 21.21-35) 11 Cuando lo supimos, nuestro ánimo decayó. Por culpa de ustedes, ya no les queda ánimo a nuestros hombres, pues el Señor es Dios en los cielos y en la tierra. 12 Por eso les ruego que me juren por el Señor, que, así como yo he tenido misericordia de ustedes, también ustedes la tengan con la casa de mi padre. Pero deben darme una señal segura 13 de que la vida de mi padre y de mi madre, de mis hermanos y hermanas, y de todo lo que es de ellos, serán libradas de la muerte.»

Y hora ella también al ver que todo lo que ha oído acerca de cómo Dios ha estado con el pueblo de Israel es cierto, su fe está siendo estimulada, pide por su vida y no solo la de ella sino también la de toda su familia.

Ahora ellos le van dar otra cosa que hacer que va a comprobar que su fe es real.

14 Ellos le respondieron: «Con nuestra vida respondemos por la vida de ustedes. Si ustedes no nos denuncian, puedes estar segura de que, cuando el Señor nos haya dado la tierra, tendremos misericordia de ti.» 15 Entonces, con una cuerda, ella los descolgó por la ventana, porque la casa en la que vivía estaba pegada a la muralla de la ciudad. 16 Luego les dijo: «Váyanse al monte, para que sus perseguidores no los encuentren. Escóndanse allí unos tres días, hasta que ellos regresen; después, podrán irse por donde vinieron.» 17 Ellos le dijeron: «Nosotros te hemos hecho un juramento, y lo vamos a cumplir. Así quedaremos libres de culpa. 18 Pero tú debes atar este cordón rojo en la ventana por donde nos descolgaste. Eso nos servirá de señal cuando entremos a la ciudad. Reúne en tu casa a toda tu familia, es decir, a tu padre y a tu madre, y a todos tus hermanos y parientes.

El hecho de que ponga el cordón rojo muestra que tiene fe en que lo que le están diciendo es cierto. Y ellos cumplirán su promesa.

19 Todos los que estén contigo dentro de esta casa, estarán a salvo. Si algo les pasa, nosotros cargaremos con la culpa de su muerte. Pero todo el que salga de las puertas de tu casa, será culpable de su propia muerte, y nosotros no cargaremos con la culpa.

Esta es una bella imagen de lo que Dios promete y garantiza para aquellos que hemos creído que la Sangre de Cristo nos limpia de nuestro pecado. Mientras nos mantengamos bajo el manantial que limpia todo mal, estaremos completamente seguros de nuestra salvación. 

Los espías siguen diciéndole a Rajab...
 
20 Si tú nos denuncias, quedaremos libres del juramento que nos has obligado a hacerte.» 21 Y ella respondió: «Hágase todo tal y como lo han dicho.» Luego los despidió, y en cuanto se fueron ella ató el cordón rojo a la ventana.

Allí esta claramente manifestada su fe. La misma fe manifestada por Moisés cuando celebró la primera pascua.

Hebreos 11:28 (RVC) 28 Por la fe, celebró la pascua y el rociamiento de la sangre, para que el que destruía a los primogénitos no llegará a tocarlos.

La misma fe que debemos manifestar nosotros en el poder limpiador de la sangre de nuestro Cordero Pascual Jesucristo.

1 Pedro 1:1-2 (RVC)
1 Yo, Pedro, apóstol de Jesucristo, saludo a los que se hallan expatriados y dispersos en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, y que fueron elegidos, 2 según el propósito de Dios Padre y mediante la santificación del Espíritu, para obedecer a Jesucristo y ser limpiados con su sangre. Que la gracia y la paz les sean multiplicadas.
22 Los espías se fueron al monte, y allí estuvieron tres días, hasta que sus perseguidores, que los anduvieron buscando por todo el camino, regresaron porque no los encontraron. 23 Los dos hombres salieron del monte, cruzaron el río, y se fueron a ver a Josué hijo de Nun para contarle todo lo que les había sucedido. 24 Le dijeron: «El Señor ha puesto esta tierra en nuestras manos. Por causa nuestra, todos los habitantes del país han perdido el ánimo.»

El testimonio de Rajab, les confirmó que lo que Dios les había dicho era cierto y que pasaría tal y como Él lo había declarado. 

De nuevo dos espías vienen con un buen reporte a los hijos de Israel, ahora solo queda ver si ellos van a creer por fe lo que estos espías les están diciendo o si como sus padres van a estar llenos de incredulidad y van a tener que morir en el desierto también.

De la misma manera, nosotros debemos creer a Dios cuando nos dice en Su Palabra que la muerte de Jesucristo en la cruz se llevó a cabo para justificarnos y reconciliarnos por Su Sangre con el Padre.

Romanos 5:6-11 (RVC)
6 Porque a su debido tiempo, cuando aún éramos débiles, Cristo murió por los pecadores. 7 Es difícil que alguien muera por un justo, aunque tal vez haya quien se atreva a morir por una persona buena. 8 Pero Dios muestra su amor por nosotros en que, cuando aún éramos pecadores, Cristo murió por nosotros. 9 Con mucha más razón, ahora que ya hemos sido justificados en su sangre, seremos salvados del castigo por medio de él. 10 Porque, si cuando éramos enemigos de Dios fuimos reconciliados con él mediante la muerte de su Hijo, mucho más ahora, que estamos reconciliados, seremos salvados por su vida. 11 Y no sólo esto, sino que también nos regocijamos en Dios por nuestro Señor Jesucristo, por quien ahora hemos recibido la reconciliación.

Y de la misma manera que la fe de Rajab se manifestó en sus obras, nuestra fe será manifestada en nuestra obediencia y en nuestra santa manera de vivir después de haber sido rescatados del pecado por la sangre preciosa de Cristo.

1 Pedro 1:13-21 (RVC) 13 Por lo tanto, preparen su mente para la acción, estén atentos y pongan toda su esperanza en la gracia que recibirán cuando Jesucristo sea manifestado. 14 Pórtense como hijos obedientes, y no sigan los dictados de sus anteriores malos deseos, de cuando vivían en la ignorancia. 15 Al contrario, vivan una vida completamente santa, porque santo es aquel que los ha llamado. 16 Escrito está: «Sean santos, porque yo soy santo.» 17 Si ustedes llaman «Padre» a aquel que al juzgar se fija en lo que se ha hecho, y no en quién lo hizo, vivan el resto de sus vidas en el temor de Dios. 18 Ustedes saben que fueron rescatados de una vida sin sentido, la cual heredaron de sus padres; y que ese rescate no se pagó con cosas corruptibles, como el oro y la plata, 19 sino con la sangre preciosa de Cristo, sin mancha y sin contaminación, como la de un cordero, 20 que ya había sido destinado desde antes de que Dios creara el mundo, pero que se manifestó en estos últimos tiempos por amor a ustedes. 21 Por él ustedes creen en Dios, que fue quien lo resucitó de los muertos y lo ha glorificado, para que ustedes tengan puesta su fe y su esperanza en Dios.

Que Dios los bendiga y hasta la próxima.


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lunes, 25 de septiembre de 2017

El Regreso del Rey

2 Samuel 19:1-10

Este es el resumen de nuestro estudio en 2 Samuel 19:1-10. En esta porción de las escrituras vemos a un David que estaba de luto, a un hombre abrumado por la tristeza de haber perdido a su hijo amada Absalón.

En los dos primeros versículos del capítulo 19 de 2 Samuel leemos:
1 Joab se enteró de que el rey lloraba la muerte de Absalón y le guardaba luto, 2 y de que la victoria de ese día se había convertido en día de luto para el pueblo, pues todos sabían que el rey sufría mucho por la muerte de su hijo.

Lo que debería de haber sido un día de alegría y celebración por la victoria del ejército de David, por la tristeza que David estaba exhibiendo, se volvió en un día de luto.  Sus soldados no podían gozarse en la victoria sobre el enemigo. No podían sentirse orgullosos de lo que habían logrado. Joab se dio cuenta de lo que estaba pasando.

3 También se enteró de que el ejército que regresaba entró en la ciudad en completo silencio y a escondidas, como los que avergonzados huyen de la batalla, 4 mientras el rey se cubría el rostro y clamaba: «¡Hijo mío, Absalón! ¡Hijo mío, hijo mío!»

De nuevo, cuando lo ejércitos volvían victoriosos a la ciudad de donde había salido se recibían con desfiles y alegría. Eran vitoreados por los habitantes de la ciudad a donde volvían, pero en este caso, los soldados de David tuvieron que entrar a Jerusalén a escondidas como si ellos hubieran sido los vencidos.

Esto no era bueno para el ánimo del ejército. David estaba en una situación difícil. Por un lado, como padre, su hijo amado había muerto en la batalla, … Las razones en realidad no importaban. Por el otro como rey tenía que mostrarse agradecido y alegre por los soldados leales y sacrificados que habían arriesgado sus propias vidas por ir a pelear en su nombre por la gloria de Dios, de Israel y para defender su reino. 

Pero por la actitud que David estaba mostrando se sintieron mal por la victoria porque David estaba abrumado con un excesivo dolor por su hijo.

Este no es el David que se nos da a conocer a través de las escrituras. Esta no era la primera vez que David perdía un hijo y vimos la reacción que tuvo cuando perdió a su bebe. Recordemos lo que paso en esa ocasión. El bebe de David y Betsabé había enfermado y David hizo lo que cualquier Padre creyente en Dios haría. 

2 Samuel 12:16-24ª (RVC) 16 David le rogó al Señor por la salud de su hijo, y ayunaba y se pasaba la noche acostado en el suelo. 17 Los ancianos que vivían en su palacio iban a verlo y trataban de levantarlo del suelo, pero David se negaba a levantarse, y tampoco quería comer. 18 Siete días después, el niño murió, y sus sirvientes temían decírselo, pues decían: «Si cuando el niño vivía, el rey no quería escucharnos, con más razón se afligirá si le decimos que el niño ya murió.» 19 Pero cuando David los vio hablar entre sí, se dio cuenta de que el niño ya había muerto, así que les preguntó: «¿Ya ha muerto el niño?» Aquellos le respondieron: «Sí, señor; ya ha muerto.» 20 Entonces David se levantó del suelo, y se bañó y se perfumó, y se puso ropa limpia; luego fue a la casa del Señor, y lo adoró. Después regresó a su casa y pidió de comer, y comió. 21 Los sirvientes le preguntaron: «¿Qué es lo que haces? Cuando el niño aún vivía, estuviste ayunando y orando, pero ahora que ha muerto, ¡te levantas y pides de comer!» 22 Y David les dijo: «Cuando el niño aún vivía, yo ayunaba y lloraba, y decía: “Tal vez el Señor se compadezca de mí, y deje vivir al niño.” 23 Pero ahora que el niño ha muerto, ¿de qué me sirve ayunar? ¿Acaso podría yo devolverle la vida? Yo puedo ir a donde él está, pero él ya no volverá conmigo.» 24 Y David fue y consoló a Betsabé, su mujer, …

Como seres humanos que somos es natural y necesario que sintamos un profundo dolor ante la muerte de nuestros seres amados.  Pero como cristianos debemos de tener cuidado que no vayamos a caer en lo que se puede describir como un duelo excesivo, por nuestro propio bien y por el bien de quienes aún nos necesitan para que los consolemos y ayudemos a pasar por este tiempo de dolor y angustia.

Algunos Cristianos en tiempos de muerte o en tragedias se lamentan como aquellos que no tienen esperanza en Dios y eso está mal. No estamos hablando de sentir dolor y duelo y llorar por la pérdida de un ser amado, eso es natural, sino de permitirnos perdernos totalmente en el dolor que se nos olvida que quedan aquí en la tierra quienes nos necesitan y a quienes demos amar y consolar y fortalecer.   

La Biblia a través de la pluma de Pablo advierte a los cristianos acerca de esto. Los tesalonicenses estaban preocupados por los que estaban muriendo entre ellos antes de la segunda venida de Jesucristo e inspirado por el Espíritu Santo Pablo les escribe…

1 de Tesalonicenses 4:13-18 (RVC) 13 Hermanos, no queremos que ustedes se queden sin saber lo que pasará con los que ya han muerto, ni que se pongan tristes, como los que no tienen esperanza. 14 Así como creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios levantará con Jesús a los que murieron en él. 15 Les decimos esto como una enseñanza del Señor: Nosotros, los que vivimos, los que habremos quedado hasta que el Señor venga, no nos adelantaremos a los que murieron, 16 sino que el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero. 17 Luego nosotros, los que aún vivamos y hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes, para recibir en el aire al Señor, y así estaremos con el Señor siempre. 18 Por lo tanto, anímense unos a otros con estas palabras.    

5 Entonces Joab se dirigió al palacio, y le dijo al rey: «Hoy has cubierto de vergüenza a todos tus siervos, los cuales han luchado por salvarte la vida, y la vida de tus hijos y de tus hijas, y la de tus mujeres y concubinas. 6 Con tus lamentos nos demuestras que amas a los que te aborrecen, y aborreces a los que te aman. Con tus lamentos nos das a entender que ninguno de nosotros te importa nada, y que, si Absalón estuviera vivo y nosotros muertos, tú estarías feliz.

Ahora, estoy seguro de que esto no era lo que estaba en el corazón de David, pero esto es lo que su comportamiento estaba diciendo a sus hombres, asi que Joab le da un consejo muy sabio a David.  

7 Levántate ahora mismo y ve a hablar con los hombres que te han sido fieles. Agradéceles su esfuerzo. Te juro que, si no lo haces, esta misma noche no quedará un solo hombre que te apoye. ¡Y eso será peor que todos los males que te hayan ocurrido desde tu juventud hasta la fecha!»

Necesitas levantarte y animar a quienes quedan vivos o se te van a rebelar y te dejarán y no volverán a estar allí para ti como lo han estado hasta ahora. Y David recibió y actuó de acuerdo con el consejo recibido.  

Y de nuevo vemos aquí la disponibilidad de David de recibir consejo y de ponerlo en práctica, cosa que como rey no tenía porque hacer, pero en su corazón de humildad decidió hacer en varias ocasiones.

8 El rey se levantó y fue hasta la puerta. Y cuando su ejército supo que el rey estaba sentado a las puertas de la ciudad, todos fueron a ponerse a sus órdenes. Mientras tanto, los israelitas habían huido, cada uno a su casa.

Noten la respuesta de los hombres de David al verlo de nuevo en el lugar que como rey le correspondía estar. Inmediatamente se ponen a sus órdenes y están listos una vez más para seguir su liderazgo.

Mis hermanos como cristianos tenemos que aprender a lidiar con las adversidades de esta vida agarrados de la mano de Dios, por nuestro bien y por el bien de aquellos que nos ven a nosotros para saber cómo lidiar con las adversidades en sus vidas.

De nuevo, debemos dar a nuestro cónyuge, nuestros hijos, nuestra familia, nuestros vecinos un ejemplo de cómo lidiar con las adversidades agarrándonos firmemente de la mano de Dios.           
       
9 Entre las tribus de Israel se suscitó una gran disputa, pues decían: «El rey que luchó contra nuestros enemigos, y que nos libró de los filisteos, ahora ha huido del país por miedo a Absalón. 10 Y Absalón, a quien habíamos consagrado como rey, ha muerto en la batalla. ¿Por qué no se pronuncian en favor de que el rey David regrese?»

Recuerden, todos habían estado de acuerdo con Absalón de que David no era apto para seguir reinando sobre ellos y decidieron ungir y consagrar a Absalón como rey, aunque David era el ungido de Dios.

Ahora que Absalón ha muerto y se acuerdan de todo lo que David había hecho por ellos y empiezan a preguntar quizás a quienes los habían convencido de que Absalón debía reinar sobre ellos ¿Por qué no se pronuncian en favor de que el rey David regrese?

Y parece ser que quienes más se oponían a su regreso eran los de su misma tribu, porque ellos recibieron a Absalón en Jerusalén con los brazos abiertos. Al saber que David ahora iba a regresar y volvería a reinar en Jerusalén los estaba llenando de temor.

Esto me recuerda a la gente que se dice ser creyente en Cristo pero que cuando se habla de su inminente regreso se llena de temor al pensar que pudiera suceder en cualquier momento.

¿Cuál puede ser la causa por la que sienten ese temor? Sera que como el pueblo de Israel ¿se han rebelado contra su rey? ¿Que no lo han honrado como deberían hacerlo? ¿Que no le han dado en su vida y corazón el lugar que El Rey merece tener?

El Señor nos advierte que debemos estar siempre listos para recibirlo porque no sabemos cuándo va a volver...
Mateo 24:42-46 42 Por tanto, estén atentos, porque no saben a qué hora va a venir su Señor. 43 Pero sepan esto, que si el dueño de la casa supiera a qué hora va a venir el ladrón, se quedaría despierto y no dejaría que robaran su casa. 44 Por tanto, también ustedes estén preparados, porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que menos lo esperen. 45»¿Quién es el siervo fiel y prudente, al cual su señor deja encargado de los de su casa para que los alimente a su tiempo? 46 Bien por el siervo que, cuando su señor venga, lo encuentre haciendo así.

Mateo 25:13 13 Estén atentos, porque ustedes no saben el día ni la hora en que el Hijo del Hombre vendrá.

Lucas 12:39-40 35» Manténganse listos, con la ropa puesta y con su lámpara encendida. 36 Sean como los siervos que están pendientes de que su señor regrese de una fiesta de bodas: en cuanto su señor llega y llama, ellos le abren enseguida. 37 ¡Dichosos los siervos a los que su señor encuentra pendientes de su regreso! De cierto les digo que se ajustará la ropa, los hará sentarse a la mesa, y él mismo vendrá a servirles. 38 Dichosos los siervos a los que su señor encuentre así, aunque llegue a la medianoche o en la madrugada. 39 Pero esto deben saber: si el dueño de la casa supiera a qué hora va a llegar el ladrón, estaría pendiente y no permitiría que robaran su casa. 40 También ustedes deben estar preparados, porque el Hijo del Hombre vendrá cuando ustedes menos lo esperen.»

Lo único que puede causar ese temor es el no sentirse listo para el encuentro con El Señor.
Si seguimos los consejos de nuestro Señor Jesucristo no tendremos porque sentir temor al hablar de su inminente regreso; al contrario, podremos decir como Juan en el Apocalipsis.

Apocalipsis 22:20 (RVC) 20 El que da testimonio de estas cosas dice: «Ciertamente, vengo pronto.» Amén. ¡Ven, Señor Jesús!

Si te gustaría ver y escuchar el estudio completo sigue el enlace que se encuentra en el tab que este etiquetado "Palabras de Ánimo en Youtube" en el encabezado de este Blog.

Que Dios les bendiga y hasta la próxima.

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jueves, 21 de septiembre de 2017

Dios Nos Llama a Lo Hondo

Josué 1:10-18

Ya establecimos en estudios anteriores que la tierra de Canaán es una imagen de la vida de bendición que Dios nos promete que nos dará después de habernos librado de la esclavitud en nuestro Egipto, el pecado.

Y así como ellos tuvieron que confiar en el liderazgo de Josué para que los guiara a la tierra prometida, así nosotros debemos confiar en Jesús para que nos lleva a la tierra de bendición que el haber creído en Él nos garantiza.

Y así como ellos tendrían que creer a Dios los que les había dicho “voy a darles cada lugar donde pongan los pies.”

Así nosotros tenemos que creer lo que Dios nos dice por medio de Pablo en

Efesios 1:3 (RVC)  3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que en Cristo nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales.

Dios nos ha bendecido con toda bendición espiritual en Cristo, pero toda bendición tiene que ser reclamada por fe y considerada nuestra a través de Jesús nuestro Señor.
Nos ha dicho por medio da las palabras que le dio a Josué que como él debemos recordar que Él, Dios está con nosotros para que podamos tomar la tierra de bendición.

Josué 1:4 (RVC) 5 Mientras vivas, nadie podrá hacerte frente, porque yo estaré contigo como antes estuve con Moisés. No te dejaré, ni te desampararé.

Que debemos de esforzarnos y ser valientes durante nuestra toma de esas bendiciones.

Josué 1:6; 7; 9 6 Esfuérzate y sé valiente; 7 Pero tienes que esforzarte y ser muy valiente. 9 Escucha lo que te mando: Esfuérzate y sé valiente.

Y que debemos ser obedientes a Su Palabra.  

Josué 1:8 (RVC) 8 Procura que nunca se aparte de tus labios este libro de la ley. Medita en él de día y de noche, para que actúes de acuerdo con todo lo que está escrito en él. Así harás que prospere tu camino, y todo te saldrá bien.

Me imagino a Josué mientras está recibiendo estas palabras debió haber estado un poco ansioso por comenzar a tomar esa tierra.

 Y me imagino que cuando él le comunicó estas palabras a pueblo, ellos también han de haberse sentido un poco ansiosos por cruzar el Jordán y comenzar a conquistar todas estas bendiciones de las que Dios les había hablado.

Cuarenta años caminando por el desierto, escuchado acerca las características de la tierra que iban a poseer, tierra que fluye con leche y miel. De todo tipo de frutas que iban a poder disfrutar.   

10 Entonces Josué les ordenó a los oficiales del pueblo: 11 «Recorran todo el campamento y díganle al pueblo que prepare comida, porque dentro de tres días ellos cruzarán el Jordán para tomar la tierra que el Señor nuestro Dios va a darles.»

Toda esa anticipación, todas las instrucciones, todos listos para tomar la tierra y ¿Qué sucede? Van a tener que esperar tres días más.

Que difícil se nos hace a nosotros tener que esperar en Dios, ¿Cierto? Sin embargo, es durante esos tiempos de espera en los que Dios está preparándonos para lo que vamos a enfrentar una vez que, por fe, comencemos a movernos hacia las bendiciones de Dios.

Y conforme avanzamos con Dios nos damos cuenta de que con Dios no hay tiempo perdido. Siempre hay una o varias buenas razones por las que Dios nos hace esperar.

Una de las razones por las que debían esperar fue que se había llevado a cabo una división entre las tribus. En el curso del viaje por el desierto, las tribus de Rubén, Gad y Manases llegaron a una porción de tierra que era muy fértil.

Vieron que era una tierra con suficiente pastura para sus rebaños. Era una tierra, potencialmente, de gran riqueza. Ellos tenían muchos rebaños y mucho ganado, así que se acercaron a Moisés y le dijeron, “Sabes que Moshe, preferiríamos quedarnos en el lado oriental del Jordán. Aquí tenemos todo lo que necesitamos. No queremos pasar a Canaan. No tenemos idea de lo que vayamos a encontrar allá así que será mejor que nos quedemos aquí.

Al principio Moisés no estuvo de acuerdo con ellos. Sin embargo, Moisés llegó a acceder a su petición. Moisés solo podía llevar al pueblo hasta la orilla del Jordán, pero ellos tendrían que decidir si iban a cruzar.

Él no podía hacer otra cosa, porque todo hombre tiene el derecho de elegir el nivel de vida en el cual quiere vivir. De vida secular y también espiritual. O vamos a seguir a nuestro Josué (Jesús) a las cosas profundas de la vida espiritual o nos vamos a quedar en la orilla chapoteando.

Moisés accedió a su petición, pero solo después de que ellos decidieron que antes de tomar posesión de sus tierras iban a ayudar a sus hermanos a tomar las suyas. (Números 32:16-32)

Se les permitió quedarse en el lado oriental del Jordán y heredar este trozo fértil del desierto con una condición —que antes de que heredaran esa tierra en el lado del desierto de Canaan debían tomar parte en la batalla para ver al pueblo de Dios entrar en y tomar la tierra.

Ahora ha llegado el momento de decidir. Josué se dirige a las dos y media tribus, recordándoles su decisión, y preguntándoles lo que iban a elegir hacer.

12 Josué habló también con los rubenitas y los gaditas, y con la media tribu de Manasés, y les dijo: 13 «Acuérdense de que Moisés, el siervo del Señor, les dijo que el Señor es también el Dios de ustedes, y que les dará reposo en esta tierra. 14 En la tierra que Moisés les dio a ustedes de este lado del Jordán se quedarán las mujeres, los niños y los ganados; pero todos los hombres valientes y fuertes que haya entre ustedes tomarán las armas y marcharán al frente de sus hermanos, para ayudarlos 15 hasta que el Señor les haya dado reposo a sus hermanos y también ellos hayan tomado posesión de la tierra que el Señor su Dios va a darles. Después de eso, ustedes podrán regresar a la tierra que han heredado en este lado del Jordán, la que Moisés, el siervo del Señor, les ha dado del lado donde nace el sol. Entonces podrán tomar posesión de ella.»

Por eso tuvieron que esperar. Era necesario que todas las tribus cruzaran el Jordán para que todos vieran que Dios estaba con ellos y vieran lo que Dios iba a hacer. Y para que todos pudieran saborear lo que era el luchar con Dios a su lado. Se les necesitaba a todos.
Este mismo principio opera en la iglesia; el cuerpo de Cristo. Cuando un miembro tiene una necesidad, es la necesidad de todo el cuerpo...

1 Corintios 12:12; 20-27 (RVC) 
12 Porque, así como el cuerpo es uno solo, y tiene muchos miembros, pero todos ellos, siendo muchos, conforman un solo cuerpo, así también Cristo es uno solo.
20 Lo cierto es que son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo. 21 Ni el ojo puede decir a la mano: «No te necesito», ni tampoco puede la cabeza decir a los pies: «No los necesito». 22 En realidad, los miembros del cuerpo que parecen ser los más débiles, son los más necesarios, 23 y a los que nos parecen menos dignos, los vestimos con mayor dignidad; y a los que nos parecen menos decorosos, los tratamos con más decoro. 24 Eso no les hace falta a los que nos parecen más decorosos. Pero Dios ordenó el cuerpo de tal manera, que dio mayor honor al que le faltaba, 25 para que no haya divisiones en el cuerpo, sino que todos los miembros se preocupen los unos por los otros. 26 De manera que, si uno de los miembros padece, todos los miembros se conduelen, y si uno de los miembros recibe honores, todos los miembros se regocijan con él. 27 Ahora bien, ustedes son el cuerpo de Cristo, y cada uno de ustedes es un miembro con una función particular.

Romanos 12:4-8 (RVC) 
4 Porque, así como en un cuerpo hay muchos miembros, y no todos los miembros tienen la misma función, 5 así también nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y cada miembro está unido a los demás. 6 Ya que tenemos diferentes dones, según la gracia que nos ha sido dada, si tenemos el don de profecía, usémoslo conforme a la medida de la fe. 7 Si tenemos el don de servicio, sirvamos; si tenemos el don de la enseñanza, enseñemos; 8 si tenemos el don de exhortación, exhortemos; si debemos repartir, hagámoslo con generosidad; si nos toca presidir, hagámoslo con solicitud; si debemos brindar ayuda, hagámoslo con alegría.   

Efesios 4:11-16 (RVC)
11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 13 hasta que todos lleguemos a estar unidos por la fe y el conocimiento del Hijo de Dios; hasta que lleguemos a ser un hombre perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 14 para que ya no seamos niños fluctuantes, arrastrados para todos lados por todo viento de doctrina, por los engaños de aquellos que emplean con astucia artimañas engañosas, 15 sino para que profesemos la verdad en amor y crezcamos en todo en Cristo, que es la cabeza, 16 de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

En los siguientes versículos leemos como ellos estuvieron dispuestos a cumplir con lo que habían prometido.  

16 Ellos le respondieron a Josué: «Haremos todo lo que nos has mandado, e iremos a dondequiera que nos digas. 17 Así como obedecimos a Moisés en todo, también te obedeceremos a ti. Sólo esperamos que el Señor nuestro Dios esté contigo como estuvo con Moisés. 18 Todo el que sea rebelde y no obedezca tus órdenes, será condenado a muerte. Pero tú, tienes que esforzarte y ser valiente.»

Ellos confirmaron su decisión. Estaban perfectamente conformes con cumplir con el trato que habían hecho, de ir a la tierra, y ayudar a sus hermanos a conquistarla. Pero también estaban resueltos a volver al desierto y no quedarse en la tierra prometida.

Alan Redpath escribe esto al respecto en su libro Vida Cristiana Victoriosa:

“Mire el aterrador recuento de las consecuencias de la decisión tomada por aquellas dos tribus y media. Lea I de Crónicas, capitulo 5. Usted descubrirá que estas tribus que habían probado lo mejor de Dios y habían disfrutado de las victorias de Dios, que habían liderado a los ejércitos del pueblo de Dios a la tierra de bendición, fueron los primeros que fueron capturados por los asirios cuando estos invadieron Israel. Fueron llevados cautivos, y nunca regresaron. Cayeron derrotados y esclavizados, aun cuando una vez habían liderado al pueblo de Dios en el camino de la bendición. Jueces 5:16 dice esto: “entre las familias de Rubén había hombres de corazón resuelto” Creo que si los había. Ellos eligieron, ellos probaron la bendición, habían entrado a la tierra de la promesa, pero anhelaron el mundo, sus placeres, sus indulgencias, y su pecado, y fueron atrapados, enlazados, y encarcelados en él.

No es la forma en la que comenzamos nuestra vida cristiana, lo que cuenta, sino como la terminamos. Una cosa es pasar al frente en una reunión como respuesta al llamado de un evangelista, delante de diez mil personas, o levantar la mano, y firmar una tarjeta. Si usted lo hizo y fue verdadero, Dios le bendiga. Pero lo que importa es si, después de la decisión, usted se dispone a entrar en la tierra de bendición. ¿Sigue usted con Dios, persistente y pacientemente, y a pesar de toda oposición y toda prueba, pasa al otro lado? ¿Y si resbala y cae, se levanta una vez más y sigue adelante o se vuelve atrás a las indulgencias del pecado?”

Cuando el final de nuestros días llegue debemos de poder mirar hacia atrás y poder decir como el Apóstol Pablo:

2 Timoteo 4:7-8 (RVC) 7 He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 8 Por lo demás, me está reservada la corona de justicia, que en aquel día me dará el Señor, el juez justo; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.

Vamos a haber pasado por algunas luchas muy intensas, quizás hasta hallamos caído en una que otra ocasión, pero si nos mantenemos moviéndonos hacia enfrente en nuestra vida cristiana, asidos de la mano de nuestro Gran Dios y Salvador Jesucristo, un día escucharemos las palabras:

Mateo 25:23 (RVC) 23 Su señor le dijo: “Bien, buen siervo y fiel, sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor.”

Que Dios les bendiga y hasta la próxima.

Si te gustaría ver y escuchar el estudio completo sigue el enlace que se encuentra en el tab que esta etiquetado "Palabras de Animo en Youtube" en el encabezado de este Blog. 

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