sábado, 28 de mayo de 2016

Como Contestarle a las Personas que Dicen que Todos Los Cristianos Son Hipócritas

Por David Robertson ~ Traducción de Carlos Alvarado
Mientras que la iglesia es una de las más grandes 'apologías' (defensas) del Evangelio, es también su eslabón más débil. ¿Cuántas personas dicen que no pueden creer el evangelio porque ven a aquellos que dicen que creen, actuar en formas que son contrarias a su profesión de fe?
En otras palabras, son hipócritas. Y a nadie le gustan los hipócritas.
Solo piensa en el político que hace campaña a favor de los ‘valores familiares’ mientras está teniendo numerosas aventuras amorosas, o en el hombre de negocios que apoya obras de caridad abogando por la justicia económica mientras que está pagando una miseria de sueldo a sus trabajadores menores, o en el deportista que se gana algún trofeo o galardón que usa drogas para hacerlo.
Y luego están las declaraciones de aquellos que tienen una vida pública, que atacan a alguien mientras la persona vive pero que elogian a la misma persona cuando esta muere. O las hipocresías nacionales – este abril más de 400 refugiados africanos murieron al intentar cruzar el Mar Mediterráneo. La historia apareció en unos cuantos periódicos, pero luego fue opacada por la historia de la muerte de la estrella de pop Prince. Claro, él era una celebridad y en nuestra cultura de celebridades su muerte era más digna de las noticias, pero ¿porque no se encendieron luces en os edificios y se le dedicaron numerosas columnas a los 400 en lugar de solo a uno?
Como sociedad hablamos de la igualdad, pero parece ser que en nuestro mundo de medios de comunicación la muerte no es el gran ecualizador – es la mejor forma de demostrar quién es verdaderamente importante.
Todo lo que se tiene que hacer es ver el periódico de hoy para ver numerosos ejemplos de hipocresía. Así que ¿Por qué es que es considerada algo tan grande cuando ocurre en la iglesia? ¿Por qué se cree que es el gran derrocador? Es porque nosotros somos sometidos a un mayor escrutinio, a un estándar más alto.

Este problema no es nuevo. Agustín advirtió en su Ciudad de Dios: "Los herejes mismos también, ya que se piensa que tienen el nombre de cristianos y los sacramentos, escrituras y profesión, causan gran dolor en los corazones de los piadosos tanto porque muchos que desean ser cristianos son forzados por sus disensiones a titubear, y porque muchos habladores de maldad también encuentran en ellos motivos para blasfemar el nombre cristiano, porque también ellos a pesar de todo son llamados cristianos.”

Hilary Mantel en Wolf Hall tiene a su personaje principal diciéndole al rey: “¿Puedo sugerirle a su majestad que, si quiere ver un desfile de los siete pecados mortales, no organice un baile de máscaras en su corte si no que vaya sin anunciarse a un monasterio? ...lo que no puedo soportar es la hipocresía, fraude, la ociosidad – sus reliquias desgastadas, su harapienta adoración, y su falta de ingenio. ¿Cuándo fue la última vez que algo bueno salió de un monasterio?"

Cualquiera con acceso al internet podrá pronto obtener suficientes historias acerca de la hipocresía que hay en la iglesia para ahuyentar a cualquiera del cristianismo. Ya sea que se esconda el abuso de niños, el fraude financiero o los escándalos sexuales, hay más que suficiente para justificar los cargos.

Cuando el grupo U2 cantó 'Bullet the Blue Sky' durante el tour del álbum Joshua Tree en la última parte de los 1980's, una línea de esa canción sobresalía – [Tele- evangelistas] "robando dinero a los ancianos, los enfermos y los pobres…pues el Dios en el que yo creo no se queda sin dinero”.

La realidad de que hay gente que usa la religión para explotar a otra gente está muy clara. La tristeza para mi es que las hermosas Buenas Nuevas de Jesús son distorsionadas y pervertidas de esta manera. Bono explicó su repugnancia como creyente por esta clase de comportamiento: "Voy a Estados Unidos y enciendo el televisor, y comienzo a sudar profusamente porque estos hombres han convertido la fe en una industria. Es abominable. Es feo – la mano de estos hombres está saliendo virtualmente del televisor."

Y no es solo la gente religiosa que usa a la religión para ganar dinero. Una iglesia en Londres me pidió que debatiera con Christopher Hitchens, algo que me hubiera deleitado en hacer. Él estuvo de acuerdo y parecía como que íbamos a poder proseguir con ello, hasta que recibimos las demandas de su agente: dos boletos de primera clase de Nueva York a Londres y $50,000.00. Cuando la iglesia le dijo que eso estaba más allá de sus medios el agente les dijo que había Iglesias en los Estados Unidos que estaban preparadas para pagar esa cantidad de dinero. (Va más allá de lo irónico que Richard Dawkins y quienes lo apoyan se sienten muy contentos de acusar a aquellos que se atreven a retar sus palabras de que son "pulgas que se ganan la vida a cuesta de los perros" mientras el mismo ha Ganado millones discutiendo una y otra vez sus viejos argumentos acerca del Dios que según él no existe, y de cómo los que dicen creer en Dios son o ignorantes o solo quieren ganar dinero.)

Así que ¿cuál es la respuesta?

1. Reconozcamos que somos culpables de hipocresía. Cuando alguien me dice que la iglesia está llena de hipócritas les digo que estoy de acuerdo y luego los invito a la iglesia, señalando que ellos van a encajar muy bien allí. La existencia de la hipocresía en la iglesia es mayor evidencia de que la enseñanza de la Biblia de que todos somos pecadores hipócritas, es cierta.

2. Entendamos lo que Jesús piensa acerca de la hipocresía.  ¡Hipócritas! Bien profetizó de ustedes Isaías, cuando dijo: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. No tiene sentido que me honren, sus enseñanzas son mandamientos humanos.”» (Mateo 15: 7-9).

3. Seamos agradecidos porque Jesús murió por los hipócritas. Fue cuando aún éramos enemigos, mientras estábamos fingiendo, cuando aún éramos inauténticos, que Cristo murió por nosotros. Su sangre nos limpia de todo pecado – incluyendo la hipocresía. El problema con la hipocresía es que una vez que se comienza a practicar es difícil dejar de hacerlo. Una mentira lleva a otra hasta que toda su vida está construida sobre una mentira. No se puede destruir totalmente y comenzar a construir de nuevo. Pero Cristo si puede. Aquellos que confían en Él son perdonados, nacidos de nuevo y son hechos libres para servir.

4. Vamos a tomar a Cristo en serio. Cuando se me pregunta acerca de la hipocresía en la iglesia yo siempre le pregunto al que me pregunta: "Pero ¿conoces a verdaderos cristianos?" En mi antigua iglesia en la aldea de Brora, en las tierras altas de Escocia, yo quedaba pasmado de como siempre mencionaban a las mismas personas. La Pequeña Margarita, Margarita la grande, Ross el chofer de camión, Angus el que instala alfombras, Donald el grande que trabaja en el molino...gente que vivía vidas no pretenciosas ni glamorosas para el Señor. Ante los ojos de alguna gente no se verían como alguien especial. Ante los ojos del Señor ellos eran Sus Santos – Sus joyas preciosas. Y ante los ojos de muchos en el mundo ellos eran reconocidos como tales. Los hombres miraban sus buenas obras y glorificaban a Su Padre Celestial.

Cristo nos da la libertad para ser reales. No necesitamos aparentar que somos mejores de lo que somos. Sabemos lo que la Biblia dice acerca de nuestro pecado. No necesitamos buscar la aceptación y aplausos del mundo, porque ya hemos sido aceptados por Dios. Sabemos que no tiene caso ponernos la máscara de hipócritas porque nuestro Dios que todo lo ve nos conoce mejor de lo que nos conocemos nosotros mismos. Así que cuando menos somos libres para ser reales – en toda nuestra hermoseada fealdad.


En un mundo que hipócrita-mente condena la hipocresía en la iglesia, la única respuesta a esa acusación es que los verdaderos cristianos vivan vidas de servicio a nuestro Verdadero Señor. Antes de que me convirtiera en cristiano yo tenía muchas preguntas burlonas, respuestas y acusaciones para los cristianos. La respuesta que me dejo asombrado fue el ver y experimentar el verdadero cristianismo entre los cristianos verdaderos. Sus vidas me hacían preguntas que yo no podía contestar y finalmente me llevaron a su fuente – Jesucristo. Algunos cristianos piden poder para hacer grandes milagros, o dar grandes platicas, o donar grandes cantidades de dinero. Yo solo quiero poder para vivir una vida cristiana real. Señor, concédeme Santidad y no hipocresía. 

lunes, 11 de enero de 2016

Oremos Por La Iglesia

Por Carlos Alvarado

Todos los que por fe hemos recibido a Cristo en nuestros corazones y por ello hemos nacido de nuevo, tenemos un deseo en nuestro corazón de servir a Dios y a Su pueblo en algún ministerio dentro de la iglesia.

Uno de los ministerios en el que todos podemos servir todo el tiempo es en el ministerio de oración. Y una de las cosas por la que todos debemos orar continuamente es por nuestra iglesia. Y debemos recordar que al orar por la iglesia estamos orando por nosotros mismos por que la Iglesia somos nosotros.

Debemos entonces seguir el ejemplo del Apóstol Pablo y como él debemos de siempre dar gracias a Dios por nuestra iglesia y tenerla presente en nuestras oraciones para que nuestra iglesia sea todo lo que Dios quiere que sea.

Tomemos esta oración que Pablo hace delante de Dios como ejemplo y oremos por nuestra Iglesia, por nuestro grupo de conexión, por aquellos que sirven con nosotros en los diferentes ministerios en los que servimos y, por los líderes y pastores esta semana.

Porque todos necesitamos como miembros del cuerpo de Cristo conocer más de Su amor y ser llenos de toda la plenitud de Dios.

Efesios 3:14-19

14 Por eso yo me arrodillo delante del Padre de nuestro Señor Jesucristo, 15 de quien recibe su nombre toda familia en los cielos y en la tierra, 16 para que por su Espíritu, y conforme a las riquezas de su gloria, los fortalezca interiormente con poder; 17 para que por la fe Cristo habite en sus corazones, y para que, arraigados y cimentados en amor, 18 sean ustedes plenamente capaces de comprender, con todos los santos, cuál es la anchura, la longitud, la profundidad y la altura del amor de Cristo; 19 en fin, que conozcan ese amor, que excede a todo conocimiento, para que sean llenos de toda la plenitud de Dios.

¡Bendiciones!

jueves, 7 de enero de 2016

Oremos Pidiendo Valor

Por Carlos Alvarado

Compartir el evangelio con gente que no conocemos o inclusive con nuestros compañeros de trabajo, nuestros compañeros de escuela y hasta con nuestros familiares y amigos inconversos puede ser intimidante.

Nos sentimos inseguros. Sentimos que no sabremos cómo hablarles o que palabras usar. Peor aún, qué tal si nos hacen alguna pregunta teológica profunda para la cual no tengamos la respuesta, o simplemente no creemos que podamos soportar su rechazo. Si esto es lo que te pasa a ti cuando se trata de predicar el Evangelio o compartir al Señor, no estás solo. Nos pasa a todos inclusive al Apóstol Pablo. Lee las palabras de Pablo en:

1 Corintios 2:1-5 (RVC)
1 Así que, hermanos, cuando fui a ustedes para anunciarles el testimonio de Dios, no lo hice con palabras elocuentes ni sabias. 2 Más bien, al estar entre ustedes me propuse no saber de ninguna otra cosa, sino de Jesucristo, y de éste crucificado. 3 Estuve entre ustedes con tanta debilidad, que temblaba yo de miedo. 4 Ni mi palabra ni mi predicación se basaron en palabras persuasivas de sabiduría humana, sino en la demostración del Espíritu y del poder, 5 para que la fe de ustedes no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

Entonces estamos en buena compañía cuando sentimos temor, inseguridad etc. Pero eso no es una excusa para no hacer lo que El Señor Jesucristo nos ha enviado a hacer como sus discípulos que es ser sus testigos en este mundo que necesita escuchar las buenas nuevas del Evangelio. Pablo con todo y su debilidad, con todo y su temblor lo hizo y nosotros debemos hacerlo también.

Lo que debemos hacer es seguir el ejemplo de la Iglesia cuando aún estaba en su infancia y tuvo que enfrentar el temor y temblor de la persecución, aflicción y tribulación por causa de la predicación del Evangelio; Debemos Orar. Y nuestra oración debe ser la misma que ellos hicieron:

Hechos 4:29-30
29 Ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a estos siervos tuyos proclamar tu palabra sin ningún temor. 30 Extiende también tu mano, y permite que se hagan sanidades y señales y prodigios en el nombre de tu santo Hijo Jesús.»

Y todo el pueblo de Dios dice ¡AMEN!

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Cuatro Principios Para La Unidad Cristiana

Escrito Por Benjamín Morrison
Traducido al Español por Carlos Alvarado

A menudo parece que los cristianos tienen una habilidad muy particular para hacerse menos y juzgarse los unos a los otros. A menudo esto tiene que ver con diferencias en convicciones personales sobre lo que se llama áreas grises. Estas son áreas en donde las escrituras no nos dan un “no harás…” o “harás esto…” inequívoco, requiriendo que los cristianos busquen una manera sabia de abordar estas áreas mientras navegan por los asuntos de esta vida. En Romanos 14:19-23, Pablo lidia con cómo abordar la cuestión de convicciones en áreas amorales en una forma que honra a Cristo y a nuestros hermanos y hermanas en el proceso.

“19 Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación. 20 No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Todas las cosas son limpias; lo malo es hacer tropezar a otros por lo que comemos. 21 Lo mejor es no comer carne, ni beber vino, ni hacer nada que haga que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite. 22 ¿Tú tienes fe? Tenla para contigo delante de Dios. Dichoso aquel, a quien su conciencia no lo acusa por lo que hace. 23 Pero el que duda acerca de lo que come, ya se ha condenado, porque no lo hace por convicción; y todo lo que no se hace por convicción es pecado.” (RVC)

El pasaje contiene Cuatro principios importantes que se necesitan para mantener la unidad cristiana:

CUIDADO CON LO QUE DEFINES COMO PECADO

" Todas las cosas son limpias."  En otras palabras, si la Biblia no dice que algo es pecado, no puedes definir lo universalmente como pecado. Si la Biblia no habla acerca de algún tema en particular, o da libertad en algún área, o no plantea una postura específica, entonces ningún cristiano, no importa que tan entendido de las escrituras o espiritual crea que es, tiene el derecho de declarar que algo es pecado o universalmente inaceptable. Hay suficientes cosas acerca de las cuales la Biblia dice que son pecado (que se pensaría es suficiente para mantenernos ocupados). Interesantemente la soberbia espiritual está casi al principio de la lista. En cuanto tomas algunas de tus, convicciones personales y tratas de imponerlas sobre los demás o las tratas de hacer una regla que cubre a todos los cristianos, o simplemente haces menos a otros que no comparten tu convicción, te has eficazmente convertido en un fariseo. Estas áreas de convicción incluyen cosas como el uso moderado de bebidas alcoholics, (no la borrachera, que claramente es prohibida en las escrituras) el uso de anticonceptivos, ver las películas de Harry Potter, comer tocino, jugar a las cartas, escuchar música secular, usar electricidad, y la lista sigue.

SIGUE TU CONCIENCIA

" Lo que no se hace por convicción es pecado." Esto quiere decir que, si tu personalmente estás convencido de que Dios no quiere que hagas algo, aun cuando la Biblia no dice nada acerca de ello, entonces ¡No lo hagas! ¡Para ti sería pecado! La razón por la que sería pecado no es porque la cosa o la acción misma sean malas, sino porque, en cuanto a tu convicción, esto sería desobediencia a Dios, y eso es pecado. Así que apégate a tus convicciones. Vive de acuerdo a ellas si crees que Dios te está dirigiendo a hacerlo. Solo que no trates de imponerlas sobre los demás porque entonces tendrás un problema mayor que comer tocino o ver películas de Harry Potter.

SIRVE A TU HERMANO, NO A TI MISMO

"No hagas nada que haga que tu hermano tropiece."  Esto es, si la opción es entre usar tu libertad para hacer lo que quieras y servir a tu hermano, siempre debemos hacer lo segundo. Siempre. Se nos da gran libertad en Cristo no para que hagamos lo que queramos, sino para que al renunciar a ella por causa de los demás podamos hacernos más como Jesús. La cruz de Jesús prueba sin lugar a duda que servir a los demás es más importante que mantenernos firmes sobre nuestros derechos. Aquellos que tienen libertad en algún área deben ser lo suficientemente maduros como para no imponer esa libertad sobre aquellos que tienen convicciones más susceptibles. ¿Pero esto quiere decir que debemos de dejar de tomar café, comer tocino, ver la televisión o usar la electricidad solo porque puede causar que alguien en algún lugar en alguna situación hipotética tropiece?

EJERCE TU LIBERTAD EN AMOR

"¿Tú tienes fe? Tenla para contigo delante de Dios."  Para contestar a la pregunta anterior, no, para servir a los demás con nuestra libertad no quiere decir que tenemos que volvernos tan estrictos en nuestras convicciones como lo son ellos. Pero si quiere decir que usamos nuestra libertad con discreción y con la disposición de renunciar a ella por causa de los demás. El principio no es “si esto puede ser tropiezo para alguien, en algún lugar, nunca debería yo hacerlo.” Porque entonces terminarías siendo un vegano que come su comida cruda que no usa electricidad porque “en algún lugar” está una persona Amish vegana a la que tu libertad le puede causar que tropiece. Pero la cosa es que, el amor no existe en “teoría”, solo en la práctica. El principio que Pablo plantea aquí es este: “Si mi libertad en algún área hace tropezar a la persona con la que estoy ahora mismo, entonces en su presencia me voy a abstener.” Así que disfruta de la libertad que Dios te ha dado, pero haz uso de tu libertad en lugares y formas que no harán tropezar a los demás. Cuando menos, puedes disfrutar de tu plato de tocino estando sentado delante de Dios en soledad y dándole las gracias por haber hecho a los cerdos tan deliciosos. No te preocupes, a Él no lo harás tropezar. Entiende, este principio no significa que dejamos de usar la libertad. Pero si quiere decir que renunciamos a ella en ocasiones por el bien de las personas a quienes de hecho estamos sirviendo y a quienes harían tropezar en ese momento. 
   
Si nosotros como cristianos aplicáramos estos simples principios escriturales, habría menos pleitos y contenciones insignificantes entre los miembros del cuerpo de Cristo.  

ULTIMA DECLARACIÓN

Una declaración más debe hacerse aquí: Si alguna persona intenta establecer sus propias convicciones personales como ley para todos los creyentes, en realidad quiere decir que está intentando establecerse a si mismo como Dios, ya que es solo él el que tiene el derecho de establecer mandatos para todos los cristianos. En tal caso ¿Qué debemos hacer? Debemos hacer lo que Jesús hizo: contradecir y romper con denuedo las pseudo-leyes farisaicas. Y si están contradiciendo la voluntad de Dios por medio de sus convicciones hechas por el hombre, debemos ignorarlos y hasta estar dispuestos a reprenderlos. Jesús a menudo practicó esto cuando los fariseos intentaron estorbar a la obra y voluntad de Dios con sus convicciones extra-Bíblicas. La respuesta de Jesús fue contradecirlos con valentía y continuar con la obra que Su Padre estaba haciendo.  A veces hasta parecía que se deleitaba en empujar los botones de los fariseos religiosos. Después de todo él hubiera podido evitar ofender sus sensibilidades si hubiera querido, pero no lo hizo. Quizás esto fue para mostrar a aquellos sobre quienes los fariseos habían impuesto sus cargas que uno en verdad puede amar a Dios sin todo el bagaje extra de las restricciones hechas por los hombres.

 Benjamín Morrison escribió este artículo. Él es el pastor principal en Calvary Chapel de Svitlovodsk localizada en Svitlovodsk, UA. Benjamín está casado con Lena y ellos tiene dos hijos, Abigail e Isaac. Pueden seguir a Benjamín en Twitter, @ccsvitlovodsk.

Si quieres leer este artículo en ingles por favor sigue este enlace:

jueves, 21 de mayo de 2015

Veamos Como la Nueva Izquierda Cristiana Está Tergiversando el Evangelio

Por 
Chelsen Vicari 
(Traducido al Español por Carlos Alvarado)

Echen un vistazo detrás de las cortinas de algunas de la Iglesias evangélicas “progresivas” o “de moda,” más allá de la bien usada tecnología y la música secular, y encontraran mucho más que solo un servicio de adoración contemporáneo. Encontraran a líderes que están alentando a los jóvenes evangélicos a cambiar sus convicciones cristianas por un evangelio lleno de transigencias. Están lentamente intentando “actualizar” al evangelicalismo — y el cambio no es para bien.

Es doloroso para mí admitirlo, pero ya no podemos descansar despreocupadamente en nuestra identidad evangélica—porque está cambiando. Sin duda han leído los encabezados que declaran que el evangelicalismo está condenado al fracaso porque los jóvenes evangélicos están abandonando la fe. No es un secreto que existe una brecha expandiéndose entre las enseñanzas cristianas tradicionales y los valores morales contemporáneos. Pero la triste realidad es que la brecha ideológica entre los adultos evangélicos en los Estados Unidos y sus hijos también conocidos como la generación milenial, parece estar expandiéndose también.

De alguna manera la culpa por esta brecha está siendo amontonada sobre las Iglesias tradicionales. Son acusadas de tener demasiadas reglas y de ser homofóbicas e intolerantes. Si, hemos oído esas declaraciones falsas de una cultura popular en su desesperado intento de mantener al cristianismo aprisionado dentro de los muros del santuario. Pero ahora la cultura popular está siendo auxiliada por algunos compañeros de cama que profesan a Cristo cuyo mensaje de "coexistir," "tolerar" y "no meternos" es más comercializable a la emergente generación de evangélicos.

Los soldados cristianos sazonados están notando estas distorsiones al evangelio. Pero para los evangélicos jóvenes, es más difícil navegar por esta neblina espiritual. Desesperados por la aceptación de un mundo caído, muchos jóvenes evangélicos (y algunos mayores) eligen no sacar a Cristo de la capilla, así que sin dares cuenta están matando el testimonio público de la iglesia. En esta batalla cultural cuesta arriba, atrapados por tácticas de amedrentamiento y temor, tres tipos de cristianos evangélicos están emergiendo:

Cristianos Relajados: Estos cristianos se adaptan a la cultura manteniéndose callados ante las discusiones difíciles acerca de la cultura y la Fe. Típicamente este grupo le quita importancia a las verdades absolutas de Dios promoviendo la ilusión de que la neutralidad era el método de evangelismo preferido de Jesús.

Cristiano Estilo Cafetería: Este grupo escoge y toma los pasajes de Las Escrituras por los que van a regir su vida, optando elegir aquellos que vayan mejor con la cultura. Típicamente su enfoque es puesto solo en las partes “agradables” del evangelio mientras simultanea e intencionalmente le restan importancia al pecado, infierno, arrepentimiento y la transformación.

Cristianos de Convicción: Ante las severas reprensiones de la cultura, estos evangélicos se reúsan a mantenerse en silencio. Imitando a Jesús, ellos hablan con compasión acerca del amor y la gracia mientras comparten con su prójimo la necesidad de reconocer y volverse del pecado.

Yo se acerca de estos tres tipos de cristianos porque en uno u otro tiempo yo he caído en una de estas tres categorías. Mis padres les dirán que aun cuando crecí en la iglesia, yo me convertí en una feminista de hueso colorado, les dije a mis padres que eran unos ignorantes  por no respaldar a la homosexualidad y acepte toda la retórica distorsionada de la justicia social que confunde el cuidar de los pobres con avanzar los sistemas socialistas y de un gobierno que se encarga de todo y todos que endemoniza a los Estados Unidos por su sistema de mercado libre.

No me da vergüenza compartir mi historia porque mis experiencias y las de mis valientes compañeros evangélicos son un testimonio del asombroso poder transformador de Dios. Ser contra-cultura para Cristo no es fácil. ¿Qué dice la gran comisión? Jesús nos mandó a ir, " Enséñenles a cumplir todas las cosas que les he mandado." (Mateo 28:20).

¿En Dónde Nos Equivocamos?
Veo a tantos padres rascarse la cabeza tratando de entender en donde se equivocaron con sus jóvenes evangélicos. Siguiendo las instrucciones de Proverbios 22:6—"Instruye al niño en su camino y cuando sea grande no se apartara de él"—muchos padres evangélicos llevaron a sus hijos a la iglesia y oraron con ellos cada noche antes de ir a la cama. Sin embargo los valores que esos hijos ahora tienen en nada reflejan las enseñanzas tradicionales de Jesús.

Para ser perfectamente claros, quiero dejarles saber por adelantado que esta no es una guía de cómo hacerle para padres, que si la siguen, llevará a sus seres amados a la salvación. En lugar de eso, les puedo ofrecer un vistazo al mundo de los veinte añeros que ven a miles de jóvenes evangélicos ser espiritual y emocionalmente señalados en las universidades cristianas, en ministerios universitarios y en Iglesias en todo el país por creciente movimiento liberal disfrazado de cristianismo.

Los estudios nos dicen que los evangélicos se están desviando más y más de las verdades ortodoxas que sus padres y abuelos tenían como valiosas.    

Nuestras Iglesias raras veces—si es que algunas—han enfrentado el éxodo que estamos viendo en nuestros días. Esto tendrá un efecto directo en los valores morales y espirituales que formaran a la nación en los años venideros. Esta es la razón por la que es urgente que los cristianos preocupados comiencen a actuar ahora antes de que la situación empeore. 

El Choque Entre La Fe y Cultura
La Fe y la cultura seguirán chocando en América. Las guerras culturales, el crecimiento de la familia, el éxito de las misiones, la prosperidad de nuestra gran nación—el futuro está basado en la cosmovisión de los evangélicos mileniales. Y esto es causa de preocupación, porque algo está mal con la teología de los jóvenes evangélicos.

La susceptibilidad de la generación milenial a la doctrina de “sentirse bien” está teniendo mucho que ver con el declive moral de Estados Unidos. Las prácticas religiosas de los mileniales dependen grandemente en como las acciones nos hacen sentir a nosotros y a los demás, sean las actividades que se llevan a cabo, bíblicas o no. Por ejemplo, solo asistimos a las iglesias que nos hacen sentirnos bien acerca del estilo de vida que hemos escogido, aun cuando ese estilo de vida tenga conflictos con los claros mandamientos de Dios. Desechamos los viejos himnos que se enfocan en el amor, misericordia  y la salvación transformadora de Dios, y optamos por las canciones que presentan a Jesús como nuestro enamorado. O contribuimos a organizaciones sin fines de lucro que explotan y mal usan términos como justicia, oprimidos y desigualdad porque cambiar el lenguaje nos hace sentir más neutral, menos beligerante.

Escritores y predicadores evangélicos liberales populares les dicen a los jóvenes evangélicos que si aceptan el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo, entonces los medios, la academia y Hollywood finalmente aceptaran a los cristianos. Por temor de ser falsamente señalados como “intolerantes” o “incompasivos” muchos jóvenes cristianos están aceptando falsedades teológicas. En lugar de ser una voz firme a favor de los inocentes que no han nacido o el matrimonio según la intención de Dios, los mileniales están abandonando la autoridad de las Escrituras y adoptando un cristianismo relajado, estilo cafetería todo en el nombre de la tolerancia.

La mentalidad contemporánea es lo que Dietrich Bonhoeffer, el teólogo alemán cuyas convicciones cristianas lo pusieron en desacuerdo con los nazis y le costó la vida, llamó “gracia barata.” En su libro El Costo del Discipulado Bonhoeffer escribió: "La gracia barata es la predicación del perdón sin que se requiera de arrepentimiento, bautismo sin disciplina de la iglesia, comunión sin confesión, absolución sin confesión personal. La gracia barata es la gracia sin discipulado, gracia sin la cruz, gracia sin Jesucristo, vivo y humanado.” Ahora mismo la teología de la gracia barata está proliferando en los colegios bíblicos, seminarios y ministerios cristianos.

Doctrina Cristiana Secuestrada
No quiere decir que los mileniales evangélicos no hayan sido llevados a la iglesia por sus padres. Es que su instrucción ha sido secuestrada por una doctrina ineficaz y a veces intencionalmente distorsionada.

Tan constantes y generalizados como son los ataques hacia el cristianismo en las universidades públicas, es importante recordar que la cosmovisión de los mileniales no comienza a tomar forma cuando ellos se van de la casa de los padres. Su entendimiento de las enseñanzas de Jesús y las convicciones culturales comienzan a formarse mientras aún están en casa y bajo la influencia de la iglesia local.

Lo que espero y oro al Señor es que los padres y líderes evangélicos se den cuenta de que la iglesia ha estado demasiado confiada. En nuestros abarrotados estilos de vida, los padres de familia han tratado a la escuela dominical de la misma manera que tratan al softbol o las clases de ballet—dejan a sus hijos por una hora y luego los recogen esperanzados de que hayan aprendido algo.

Muy temprano en mis días de enseñar en la escuela dominical, mi co-maestro y yo seguíamos el currículo muy estrechamente, la excepción siendo que mi co-maestro tenía un excelente conocimiento de la historia bíblica que él impartía a los niños.
Les enseñábamos acerca del nacimiento de Jesús, la resurrección y la gracia salvífica. Pensando que el acojinado currículo del ministerio de niños cubría todas las bases necesarias, me sentía confiada de que estos niños tenían una comprensión firme de la cosmovisión cristiana. ¡Vaya, que estaba equivocada!

Un día mi co-maestro y yo decidimos jugar “Verdadero o Falso.” Casualmente cubrimos una lista de preguntas de cosmovisión con nuestra clase, seguros de que nuestros pequeños evangélicos contestarían correctamente todas las preguntas.

No. 1: Jesús es Dios. "Verdadero." Buen trabajo.
No. 2: Jesús pecó. "Falso." ¡Bingo!
No. 3: Jesús es solo uno de muchos caminos al cielo. "Verdadero." ¡¿Qué?!

¡Escandalizada! es la única manera de describir como me sentí. ¿Qué no nos habían estado escuchando? Cuando pregunté quien les había enseñado eso, una de las niñas contestó, "Coexiste." Si, estos jóvenes evangélicos habían estado escuchando a sus maestros de escuela dominical y a sus padres, pero también habían estado escuchando a sus maestros de escuelas públicas, celebridades de televisión y estrellas de rock.

Los ministros de jóvenes, los líderes voluntarios y pastores también tienen que estar preparando a estos niños para que puedan lidiar con la muy verdadera hostilidad que enfrentan los jóvenes evangélicos. 
  
Si nunca hablamos acerca del aborto en la iglesia, ¿cómo podemos esperar que una jovencita evangélica pueda calmadamente explicarle la opción de la adopción a su mejor amiga que está asustada y le acaba de confesar que está embarazada?

Lo que los va a sorprender es saber cuántos jóvenes evangélicos desean tener discusiones honestas acerca del aborto, la sexualidad, la explotación sexual, el feminismo y el islam radical. Mi amigo y consejero de Acción Evangélica Richmond Trotter tiene dos temas no negociables cuando se dirige a la juventud: la creación y la vida. Habiendo servido como voluntario en el ministerio de jóvenes en la iglesia desde 1996, Richmond no tiene miedo de tener discusiones serias acerca de lo que las escrituras dicen acerca del aborto, la evolución y la homosexualidad.

No se equivoquen: La tendencia a alejarse de las verdades bíblicas no está concentrada solo en los límites de las ciudades más modernas. Se está desenvolviendo en los rincones de las planicies norteamericanas, en los cerros, las montañas y los pantanos. En toda esta nación el “antiguo” evangelicalismo conservador está siendo cambiado por un brillante y pulido cristianismo mediocre.

Si los evangélicos de Norteamérica se desconectan de la discusión publica y fallan en entablar una conversación con la emergente generación de líderes cristianos, entonces arriesgamos perder nuestra voz publica, y luego nuestra libertad religiosa y luego nuestra libertad en general.

¿Qué Pasó con la Derecha Religiosa?
Las últimas décadas han visto una tremenda influencia evangélica en los Estados Unidos. Líderes tales como Billy Graham, Jerry Falwell, Pat Robertson, Tim y Beverly LaHaye, Paige y Dorothy Patterson, James Dobson, y James y Betty Robison han tenido un audaz impacto sobre las familias norteamericanas, las Iglesias y el gobierno. Ahora que estos cuantos lideres están envejeciendo y jubilándose, o han muerto, han quedado muy pocos líderes evangélicos tradicionales que sostengan la antorcha y aún más pocos candidatos a quienes se la puedan pasar.

Pero las convicciones religiosas en Norteamérica no están a punto de desaparecer todavía. Aún hay esperanza. En él libro “God Is Alive and Well: The Future of Religion in America,” Gallup Inc. El Editor-en-Jefe Frank Newport asegura: "El cristianismo prevalecerá en Estados Unidos. Norteamérica permanecerá una nación cristiana en las décadas venideras, aunque menos que en el pasado por un incremento en los norte americanos que no tienen una identidad religiosa."

Presten Atención a las Señales de Advertencia
Los evangélicos y guerreros culturales no tienen que ir muy lejos para ver lo que sucede cuando las denominaciones cristianas se dan por vencidas con sus convicciones y enseñanzas tradicionales. Lo único que tenemos que hacer es ver la le menguante membrecía en las principales denominaciones protestantes.

Para poder salvaguardar la trayectoria de los jóvenes evangélicos, debemos mantener en alto la autoridad de La Palabra de Dios. Es imperativo que los que están en posición de influenciar a los mileniales tengan discusiones honestas y transparentes acerca de las guerras culturales que están enfrentado los jóvenes evangélicos. De otra manera permanecerán callados y aceptantes ante la persecución y la falsa doctrina.

La importancia de armar a la próxima generación de evangélicos no puede ser exagerada. Si continuamos siguiendo el ejemplo de los principales protestantes, el evangelicalismo tendrá un futuro sombrío. Debemos ofrecer un muy necesitado liderazgo, pero antes de poder hacer esto, debemos conocer exactamente contra quien y/o que vamos a enfrentarnos.