jueves, 21 de septiembre de 2017

Dios Nos Llama a Lo Hondo

Josué 1:10-18

Ya establecimos en estudios anteriores que la tierra de Canaán es una imagen de la vida de bendición que Dios nos promete que nos dará después de habernos librado de la esclavitud en nuestro Egipto, el pecado.

Y así como ellos tuvieron que confiar en el liderazgo de Josué para que los guiara a la tierra prometida, así nosotros debemos confiar en Jesús para que nos lleva a la tierra de bendición que el haber creído en Él nos garantiza.

Y así como ellos tendrían que creer a Dios los que les había dicho “voy a darles cada lugar donde pongan los pies.”

Así nosotros tenemos que creer lo que Dios nos dice por medio de Pablo en

Efesios 1:3 (RVC)  3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que en Cristo nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales.

Dios nos ha bendecido con toda bendición espiritual en Cristo, pero toda bendición tiene que ser reclamada por fe y considerada nuestra a través de Jesús nuestro Señor.
Nos ha dicho por medio da las palabras que le dio a Josué que como él debemos recordar que Él, Dios está con nosotros para que podamos tomar la tierra de bendición.

Josué 1:4 (RVC) 5 Mientras vivas, nadie podrá hacerte frente, porque yo estaré contigo como antes estuve con Moisés. No te dejaré, ni te desampararé.

Que debemos de esforzarnos y ser valientes durante nuestra toma de esas bendiciones.

Josué 1:6; 7; 9 6 Esfuérzate y sé valiente; 7 Pero tienes que esforzarte y ser muy valiente. 9 Escucha lo que te mando: Esfuérzate y sé valiente.

Y que debemos ser obedientes a Su Palabra.  

Josué 1:8 (RVC) 8 Procura que nunca se aparte de tus labios este libro de la ley. Medita en él de día y de noche, para que actúes de acuerdo con todo lo que está escrito en él. Así harás que prospere tu camino, y todo te saldrá bien.

Me imagino a Josué mientras está recibiendo estas palabras debió haber estado un poco ansioso por comenzar a tomar esa tierra.

 Y me imagino que cuando él le comunicó estas palabras a pueblo, ellos también han de haberse sentido un poco ansiosos por cruzar el Jordán y comenzar a conquistar todas estas bendiciones de las que Dios les había hablado.

Cuarenta años caminando por el desierto, escuchado acerca las características de la tierra que iban a poseer, tierra que fluye con leche y miel. De todo tipo de frutas que iban a poder disfrutar.   

10 Entonces Josué les ordenó a los oficiales del pueblo: 11 «Recorran todo el campamento y díganle al pueblo que prepare comida, porque dentro de tres días ellos cruzarán el Jordán para tomar la tierra que el Señor nuestro Dios va a darles.»

Toda esa anticipación, todas las instrucciones, todos listos para tomar la tierra y ¿Qué sucede? Van a tener que esperar tres días más.

Que difícil se nos hace a nosotros tener que esperar en Dios, ¿Cierto? Sin embargo, es durante esos tiempos de espera en los que Dios está preparándonos para lo que vamos a enfrentar una vez que, por fe, comencemos a movernos hacia las bendiciones de Dios.

Y conforme avanzamos con Dios nos damos cuenta de que con Dios no hay tiempo perdido. Siempre hay una o varias buenas razones por las que Dios nos hace esperar.

Una de las razones por las que debían esperar fue que se había llevado a cabo una división entre las tribus. En el curso del viaje por el desierto, las tribus de Rubén, Gad y Manases llegaron a una porción de tierra que era muy fértil.

Vieron que era una tierra con suficiente pastura para sus rebaños. Era una tierra, potencialmente, de gran riqueza. Ellos tenían muchos rebaños y mucho ganado, así que se acercaron a Moisés y le dijeron, “Sabes que Moshe, preferiríamos quedarnos en el lado oriental del Jordán. Aquí tenemos todo lo que necesitamos. No queremos pasar a Canaan. No tenemos idea de lo que vayamos a encontrar allá así que será mejor que nos quedemos aquí.

Al principio Moisés no estuvo de acuerdo con ellos. Sin embargo, Moisés llegó a acceder a su petición. Moisés solo podía llevar al pueblo hasta la orilla del Jordán, pero ellos tendrían que decidir si iban a cruzar.

Él no podía hacer otra cosa, porque todo hombre tiene el derecho de elegir el nivel de vida en el cual quiere vivir. De vida secular y también espiritual. O vamos a seguir a nuestro Josué (Jesús) a las cosas profundas de la vida espiritual o nos vamos a quedar en la orilla chapoteando.

Moisés accedió a su petición, pero solo después de que ellos decidieron que antes de tomar posesión de sus tierras iban a ayudar a sus hermanos a tomar las suyas. (Números 32:16-32)

Se les permitió quedarse en el lado oriental del Jordán y heredar este trozo fértil del desierto con una condición —que antes de que heredaran esa tierra en el lado del desierto de Canaan debían tomar parte en la batalla para ver al pueblo de Dios entrar en y tomar la tierra.

Ahora ha llegado el momento de decidir. Josué se dirige a las dos y media tribus, recordándoles su decisión, y preguntándoles lo que iban a elegir hacer.

12 Josué habló también con los rubenitas y los gaditas, y con la media tribu de Manasés, y les dijo: 13 «Acuérdense de que Moisés, el siervo del Señor, les dijo que el Señor es también el Dios de ustedes, y que les dará reposo en esta tierra. 14 En la tierra que Moisés les dio a ustedes de este lado del Jordán se quedarán las mujeres, los niños y los ganados; pero todos los hombres valientes y fuertes que haya entre ustedes tomarán las armas y marcharán al frente de sus hermanos, para ayudarlos 15 hasta que el Señor les haya dado reposo a sus hermanos y también ellos hayan tomado posesión de la tierra que el Señor su Dios va a darles. Después de eso, ustedes podrán regresar a la tierra que han heredado en este lado del Jordán, la que Moisés, el siervo del Señor, les ha dado del lado donde nace el sol. Entonces podrán tomar posesión de ella.»

Por eso tuvieron que esperar. Era necesario que todas las tribus cruzaran el Jordán para que todos vieran que Dios estaba con ellos y vieran lo que Dios iba a hacer. Y para que todos pudieran saborear lo que era el luchar con Dios a su lado. Se les necesitaba a todos.
Este mismo principio opera en la iglesia; el cuerpo de Cristo. Cuando un miembro tiene una necesidad, es la necesidad de todo el cuerpo...

1 Corintios 12:12; 20-27 (RVC) 
12 Porque, así como el cuerpo es uno solo, y tiene muchos miembros, pero todos ellos, siendo muchos, conforman un solo cuerpo, así también Cristo es uno solo.
20 Lo cierto es que son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo. 21 Ni el ojo puede decir a la mano: «No te necesito», ni tampoco puede la cabeza decir a los pies: «No los necesito». 22 En realidad, los miembros del cuerpo que parecen ser los más débiles, son los más necesarios, 23 y a los que nos parecen menos dignos, los vestimos con mayor dignidad; y a los que nos parecen menos decorosos, los tratamos con más decoro. 24 Eso no les hace falta a los que nos parecen más decorosos. Pero Dios ordenó el cuerpo de tal manera, que dio mayor honor al que le faltaba, 25 para que no haya divisiones en el cuerpo, sino que todos los miembros se preocupen los unos por los otros. 26 De manera que, si uno de los miembros padece, todos los miembros se conduelen, y si uno de los miembros recibe honores, todos los miembros se regocijan con él. 27 Ahora bien, ustedes son el cuerpo de Cristo, y cada uno de ustedes es un miembro con una función particular.

Romanos 12:4-8 (RVC) 
4 Porque, así como en un cuerpo hay muchos miembros, y no todos los miembros tienen la misma función, 5 así también nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y cada miembro está unido a los demás. 6 Ya que tenemos diferentes dones, según la gracia que nos ha sido dada, si tenemos el don de profecía, usémoslo conforme a la medida de la fe. 7 Si tenemos el don de servicio, sirvamos; si tenemos el don de la enseñanza, enseñemos; 8 si tenemos el don de exhortación, exhortemos; si debemos repartir, hagámoslo con generosidad; si nos toca presidir, hagámoslo con solicitud; si debemos brindar ayuda, hagámoslo con alegría.   

Efesios 4:11-16 (RVC)
11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 13 hasta que todos lleguemos a estar unidos por la fe y el conocimiento del Hijo de Dios; hasta que lleguemos a ser un hombre perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 14 para que ya no seamos niños fluctuantes, arrastrados para todos lados por todo viento de doctrina, por los engaños de aquellos que emplean con astucia artimañas engañosas, 15 sino para que profesemos la verdad en amor y crezcamos en todo en Cristo, que es la cabeza, 16 de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

En los siguientes versículos leemos como ellos estuvieron dispuestos a cumplir con lo que habían prometido.  

16 Ellos le respondieron a Josué: «Haremos todo lo que nos has mandado, e iremos a dondequiera que nos digas. 17 Así como obedecimos a Moisés en todo, también te obedeceremos a ti. Sólo esperamos que el Señor nuestro Dios esté contigo como estuvo con Moisés. 18 Todo el que sea rebelde y no obedezca tus órdenes, será condenado a muerte. Pero tú, tienes que esforzarte y ser valiente.»

Ellos confirmaron su decisión. Estaban perfectamente conformes con cumplir con el trato que habían hecho, de ir a la tierra, y ayudar a sus hermanos a conquistarla. Pero también estaban resueltos a volver al desierto y no quedarse en la tierra prometida.

Alan Redpath escribe esto al respecto en su libro Vida Cristiana Victoriosa:

“Mire el aterrador recuento de las consecuencias de la decisión tomada por aquellas dos tribus y media. Lea I de Crónicas, capitulo 5. Usted descubrirá que estas tribus que habían probado lo mejor de Dios y habían disfrutado de las victorias de Dios, que habían liderado a los ejércitos del pueblo de Dios a la tierra de bendición, fueron los primeros que fueron capturados por los asirios cuando estos invadieron Israel. Fueron llevados cautivos, y nunca regresaron. Cayeron derrotados y esclavizados, aun cuando una vez habían liderado al pueblo de Dios en el camino de la bendición. Jueces 5:16 dice esto: “entre las familias de Rubén había hombres de corazón resuelto” Creo que si los había. Ellos eligieron, ellos probaron la bendición, habían entrado a la tierra de la promesa, pero anhelaron el mundo, sus placeres, sus indulgencias, y su pecado, y fueron atrapados, enlazados, y encarcelados en él.

No es la forma en la que comenzamos nuestra vida cristiana, lo que cuenta, sino como la terminamos. Una cosa es pasar al frente en una reunión como respuesta al llamado de un evangelista, delante de diez mil personas, o levantar la mano, y firmar una tarjeta. Si usted lo hizo y fue verdadero, Dios le bendiga. Pero lo que importa es si, después de la decisión, usted se dispone a entrar en la tierra de bendición. ¿Sigue usted con Dios, persistente y pacientemente, y a pesar de toda oposición y toda prueba, pasa al otro lado? ¿Y si resbala y cae, se levanta una vez más y sigue adelante o se vuelve atrás a las indulgencias del pecado?”

Cuando el final de nuestros días llegue debemos de poder mirar hacia atrás y poder decir como el Apóstol Pablo:

2 Timoteo 4:7-8 (RVC) 7 He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 8 Por lo demás, me está reservada la corona de justicia, que en aquel día me dará el Señor, el juez justo; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.

Vamos a haber pasado por algunas luchas muy intensas, quizás hasta hallamos caído en una que otra ocasión, pero si nos mantenemos moviéndonos hacia enfrente en nuestra vida cristiana, asidos de la mano de nuestro Gran Dios y Salvador Jesucristo, un día escucharemos las palabras:

Mateo 25:23 (RVC) 23 Su señor le dijo: “Bien, buen siervo y fiel, sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor.”

Que Dios les bendiga y hasta la próxima.

Si te gustaría ver y escuchar el estudio completo sigue el enlace que se encuentra en el tab que esta etiquetado "Palabras de Animo en Youtube" en el encabezado de este Blog. 

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miércoles, 20 de septiembre de 2017

Muerte de Absalón

2 Reyes 18:1-33

Esta es una de las historias más tristes en la Biblia y quizás la prueba más grande de la vida de David; porque tiene que ver con la rebelión de su hijo Absalón, quien llegó al grado de buscar a su padre para matarlo.

En este capítulo David ha huido de Jerusalén y ahora está en Majanayin del lado oriental del Río Jordán.  Y se nos dice que...

1 David pasó revista a sus soldados, y al frente de ellos puso comandantes de mil y de cien hombres. 2 Una tercera parte del ejército la puso bajo el mando de Joab; otra tercera parte la puso bajo el mando de Abisay, que era hijo de Seruyá y hermano de Joab; y la otra tercera parte la puso bajo el mando de Itay el guitita. A todo el ejército le dijo: «También yo iré con ustedes.»

David había llegado a reconocer que su responsabilidad como rey, él debía estar con su ejército. Quizás no quería cometer el error que había cometido en 2 Samuel 11 quedándose en casa cuando debería de haber estado en la lucha. Si recuerdan esto fue lo que le presento la oportunidad de cometer adulterio con Betsabé y de llevar a cabo todas las cosas que le siguieron a este pecado.

O quizás quería estar al tanto de todo lo que pasara en la batalla porque quería cuidar de que no le fuera a pasar nada a su hijo Absalón, a pesar de lo que Absalón había hecho. El Caso es que David quería ir con su ejército a la batalla.

3 Pero sus hombres objetaron: «Tú no debes venir con nosotros. A ellos no va a importarles si nosotros huimos, o si la mitad de nuestro ejército cae en batalla; tú, en cambio, vales más que diez mil de nosotros. Lo mejor es que tú nos apoyes desde la ciudad.»

Sus hombres saben que, si David cae, cae el reino también, así que le aconsejan que se quede atrás mientras ellos van a luchar con las fuerzas de Absalón.  Y vemos aquí que David escuchó el consejo de sus hombres.

4 El rey les dijo: «Voy a seguir su consejo.» Y se quedó a la entrada de la ciudad, mientras su ejército salía en escuadrones de cien y de mil soldados.

David no era un líder terco que creía que solo lo que él decía estaba bien, sino que escuchó a sus líderes y se sometió a su consejo. Creo que hay veces en las que haríamos bien en buscar consejo de personas sabias que hay en nuestra vida antes de tomar algunas decisiones que tomamos.

Proverbios 11:14 (RVC) 14 Cuando no hay buen guía, la gente tropieza; la seguridad depende de los muchos consejeros.

Proverbios 24:6 (RVC) 6 Porque la guerra se hace con buenos planes, y la victoria se obtiene con muchos consejos.

Oír y seguir los buenos consejos de personas que son más maduras en el Señor y tienen más experiencia que nosotros es bueno. Como siempre me ha dicho mi mamá, “El que no oye consejo, no llega a viejo.”

Después de esto David llama a quienes estarán al mando de la campaña militar en contra de Absalón su hijo para darles instrucciones en cuanto a como él, David quiere que lidien con su hijo.

5 A Joab, Abisay e Itay les ordenó que, por amor a él, trataran con bondad a su hijo Absalón. Y todos los soldados escucharon lo que el rey ordenó a los capitanes acerca de Absalón.

David pide que, por amor a él, (David) fueran misericordiosos para con Absalón. David no quería que se hiciera ningún daño a su hijo amado y el intercede por el ante quienes tendrán la oportunidad de hacerle daño.  

Absalón era culpable de traición, sedición y rebeldía, pero el corazón de padre de David no quería verlo sufrir las consecuencias de su maldad.

Es como nuestro Señor Jesucristo que, aunque sabe que somos pecadores, culpables de desobedecer la Ley de Dios y dignos de castigo, de todos modos, intercede por nosotros ante aquel que puede juzgarnos y condenarnos al tormento eterno.

Y de hecho aun cuando éramos pecadores y más que eso sus enemigos, decidió venir a morir por nosotros en la cruz.

Romanos 5:6-11 (RVC) 6 Porque a su debido tiempo, cuando aún éramos débiles, Cristo murió por los pecadores. 7 Es difícil que alguien muera por un justo, aunque tal vez haya quien se atreva a morir por una persona buena. 8 Pero Dios muestra su amor por nosotros en que, cuando aún éramos pecadores, Cristo murió por nosotros. 9 Con mucha más razón, ahora que ya hemos sido justificados en su sangre, seremos salvados del castigo por medio de él. 10 Porque, si cuando éramos enemigos de Dios fuimos reconciliados con él mediante la muerte de su Hijo, mucho más ahora, que estamos reconciliados, seremos salvados por su vida. 11 Y no sólo esto, sino que también nos regocijamos en Dios por nuestro Señor Jesucristo, por quien ahora hemos recibido la reconciliación.

Seguimos leyendo en 2 Samuel 18...    
     
6 Luego, el ejército de David salió para luchar contra los israelitas, y la batalla se libró en el Bosque de Efraín. 7 El ejército de David arremetió con fuerza contra el ejército de Absalón y les causó una matanza como de veinte mil hombres. 8 La lucha se generalizó por todo el país, pero fueron más las muertes causadas por el bosque que las causadas por la espada.

Claramente Dios no estaba con Absalón sino con David. Dios luchó por David y usó hasta a la naturaleza para vencer a Absalón. Y esta no era la primera vez que Dios hacía esto.

Éxodo 23:28 (RVC) 28 Delante de ti enviaré a la avispa, para que a tu paso despeje a los jivitas, cananeos e hititas.

Josué 10:10-11 (RVC) 10 Cuando los reyes vieron al pueblo de Israel, el Señor hizo que ellos se llenaran de gran aflicción, y así el Señor los hirió de muerte en Gabaón y los persiguió por el camino que lleva a Bet Jorón, y hasta Azeca y Maceda. 11 Mientras estos reyes huían de los israelitas, el Señor hizo que en la bajada de Bet Jorón, y hasta Azeca, cayeran granizos tan grandes como piedras, y muchos murieron. Fueron más los que murieron por causa del granizo que los muertos a filo de espada por los hijos de Israel.

Cuando Dios está de nuestra parte, hasta la naturaleza es usada por Dios para traernos la victoria porque, “si Dios está a nuestro favor, nadie podrá estar en contra de nosotros.” 
(Romanos 8:31)    

9 En cierto momento Absalón, que montaba un mulo, se enfrentó con los hombres de David, pero el mulo se metió por debajo de las espesas ramas de una encina, y el cabello de Absalón se enredó en la encina, y Absalón quedó suspendido en el aire, mientras que el mulo siguió adelante. 10 Uno de los soldados de Joab lo vio, y fue a decirle a Joab que había visto a Absalón pendiendo de una encina. 11 Entonces Joab le dijo: «Si lo viste, ¿por qué no le diste muerte y lo derribaste? Me hubiera gustado darte diez monedas de plata y un buen cinturón.» 12 Pero el soldado le respondió: «Aun si me hubieras ofrecido mil monedas de plata, yo no las habría aceptado, pues jamás atentaría contra la vida del hijo del rey. Nosotros oímos cuando el rey les ordenó, a ti, a Abisay y a Itay, no hacerle daño al joven Absalón. 13 Además, yo habría puesto en peligro mi vida, pues al rey nada se le escapa, y tú mismo te habrías puesto en contra mía.» 14 Joab le respondió: «No voy a perder mi tiempo contigo.» Y al ver que Absalón pendía de la encina y aún estaba con vida, tomó tres dardos y se los clavó a Absalón en el corazón.

Aquí se revela el corazón de Joab hacia David y su autoridad sobre él. Parece ser que Joab veía a David como un padre indulgente que nunca corrigió a sus hijos y sabía que en este caso sería igual. Que David no haría nada en contra de la rebeldía de su hijo.

¿Y saben que? pudiera ser que Joab tenía razón, pero, aun así, no obró con justicia. Porque desobedeció una orden directa de la persona que Dios había puesto sobre él cómo autoridad.

El mismo Señor Jesucristo es ejemplo de esta sujeción a las autoridades a pesar de que las autoridades a las que se sometió eran corruptas.

Mateo 17:24-27 (RVC) 24 Cuando llegaron a Cafarnaún, los que cobraban las dos dracmas se acercaron a Pedro y le dijeron: «¿Su Maestro no paga las dos dracmas?» 25 Él les respondió que sí. Pero cuando Pedro entró en la casa, Jesús le habló primero y le dijo: «¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quiénes cobran los tributos o los impuestos? ¿De sus hijos, o de los extraños?» 26 Pedro le respondió: «De los extraños». Jesús le dijo: «Por lo tanto, los hijos quedan exentos de pagarlos. 27 Sin embargo, para no ofenderlos, ve al lago, echa el anzuelo, y toma el primer pez que saques. Al abrirle la boca, hallarás una moneda. Tómala, y dásela a ellos por ti y por mí.»

Como cristianos debemos por sujeción a Dios, también sujetarnos a las autoridades que Él ha permitido que estén sobre nosotros. Si las autoridades no nos están pidiendo que hagamos algo que ve en contra de la Palabra de Dios, o algo que sea inmoral, o contra la ley, debemos someternos a ella.

Tito 3:1 (RVC) 1 Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y a las autoridades; que obedezcan y que estén dispuestos a toda buena obra.

1 Pedro 2:13-17 (RVC) 13 Por causa del Señor, muéstrense respetuosos de toda institución humana, se trate del rey, porque es el que gobierna, 14 o de sus gobernadores, porque el rey los ha enviado para castigar a los malhechores y para elogiar a los que hacen el bien. 15 La voluntad de Dios es que ustedes practiquen el bien, para que así hagan callar la ignorancia de la gente insensata. 16 Hagan uso de su libertad, pero no la usen como pretexto para hacer lo malo, sino para servir a Dios. 17 Respeten a todos. Amen a los hermanos. Teman a Dios y respeten al rey.

Y por último en:

Romanos 13:1-6 (RVC) 1 Todos debemos someternos a las autoridades, pues no hay autoridad que no venga de Dios. Las autoridades que hay han sido establecidas por Dios. 2 Por lo tanto, aquel que se opone a la autoridad, en realidad se opone a lo establecido por Dios, y los que se oponen acarrean condenación sobre ellos mismos. 3 Porque los gobernantes no están para infundir temor a los que hacen lo bueno, sino a los que hacen lo malo. ¿Quieres vivir sin miedo a la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás su aprobación, 4 pues la autoridad está al servicio de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, entonces sí debes temer, porque no lleva la espada en vano, sino que está al servicio de Dios para darle su merecido al que hace lo malo. 5 Por lo tanto, es necesario que nos sujetemos a la autoridad, no sólo por causa del castigo, sino también por motivos de conciencia. 6 Por eso mismo ustedes pagan los impuestos, porque los gobernantes están al servicio de Dios y se dedican a gobernar.

Ya sé, A menudo es difícil someternos a las autoridades que gobiernan sobre nosotros; especialmente si nos parece que no son dignas de nuestro respeto y sujeción; y por eso somos exhortados por el Señor a través de Pablo en...

1 Timoteo 2:1-4 (RVC) 1Ante todo, exhorto a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres; 2 por los reyes y por todos los que ocupan altos puestos, para que vivamos con tranquilidad y reposo, y en toda piedad y honestidad. 3 Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, 4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y lleguen a conocer la verdad.

Como cristianos entonces una de las cosas por las que debemos estar constantemente en oración es por las autoridades que nos gobiernan para también quienes están al frente de ellas vengan al conocimiento de la verdad y sean salvos. 
              
En los versículos 15 al 28 de 2 Samuel 18 tenemos el recuento de como muere Absalón finalmente y de cómo lo sepultan bajo un montón de Piedras. También se nos habla acerca de quienes fueron a avisarle al Rey David acerca de la muerte de su hijo. Y en los versículos 29 al 32 la fatal noticia llega a los oídos de David...

29 El rey preguntó: «¿El joven Absalón está bien?» Y Ajimaz respondió: «Cuando Joab envió al otro mensajero y a mí, vi que había una gran confusión, pero no supe de qué se trataba.»

Como rey esto no era lo que le debía estar primordialmente en la mente de David ¿Cierto? Debió haber preguntado ¿Cómo va la batalla, ganó nuestro ejército, aun soy rey, ira a ir bien para Israel? Pero como padre, su principal preocupación era Su hijo…  
         
30 El rey ordenó a Ajimaz pasar y esperar un poco. Y Ajimaz se quedó de pie. 31 En ese momento llegó el etíope, y dijo: «¡Buenas noticias para Su Majestad! Hoy el Señor ha defendido tu causa, y han muerto los que se habían rebelado contra ti.» 32 El rey le preguntó: «El joven Absalón, ¿se encuentra bien?» Y el etíope respondió: «¡Que todos los enemigos de Su Majestad, y todos los que se subleven contra Su Majestad y busquen su mal, acaben como ese joven!» 33 El rey se estremeció, y mientras subía a su cuarto, se echó a llorar y decía: «¡Hijo mío, Absalón! ¡Hijo mío, Absalón! ¡Cómo quisiera yo haber muerto en tu lugar, Absalón, hijo mío!»

Como padre no le importaba lo que Absalón había hecho, como le había faltado al respeto, como había querido matarlo, lo que le importaba era que su hijo había muerto.

Y quizás David sintió culpa por cómo se habían dado las cosas, por ser un padre indulgente, por haber dado rienda suelta a sus propias pasiones y darle un ejemplo a sus hijos que multiplicaron los pecados de ellos. Sin embargo, David hubiera deseado morir en el lugar de su hijo.

Y esto es lo que vemos que Dios hizo por nosotros, aunque le hemos fallado, nos hemos rebelado contra Él, no hemos vivido conforme a Su voluntad, Él no solo deseó poder morir en nuestro lugar, sino que eso fue precisamente lo que hizo en la persona de su Hijo Jesucristo.

Juan 3:16-17 16» Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna. 17 Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. 

Y de nuevo leemos en:  

Romanos 5:6-11 (RVC) 6 Porque a su debido tiempo, cuando aún éramos débiles, Cristo murió por los pecadores. 7 Es difícil que alguien muera por un justo, aunque tal vez haya quien se atreva a morir por una persona buena. 8 Pero Dios muestra su amor por nosotros en que, cuando aún éramos pecadores, Cristo murió por nosotros. 9 Con mucha más razón, ahora que ya hemos sido justificados en su sangre, seremos salvados del castigo por medio de él. 10 Porque, si cuando éramos enemigos de Dios fuimos reconciliados con él mediante la muerte de su Hijo, mucho más ahora, que estamos reconciliados, seremos salvados por su vida. 11 Y no sólo esto, sino que también nos regocijamos en Dios por nuestro Señor Jesucristo, por quien ahora hemos recibido la reconciliación.

Que padre tan compasivo tenemos en nuestro Padre Celestial, que manera de mostrar su gran amor por nosotros. Estemos siempre listos para abrir la boca y testificar de ese amor a toda criatura. ¿Amen?

Que Dios les bendiga y hasta la próxima. 

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lunes, 18 de septiembre de 2017

Meditación de Esta Mañana (Pastor Carlos Alvarado)

También en Lunes

Esta mañana en nuestro grupo de oración tuvimos la oportunidad de meditar en el salmo 33. Me encantó que nos tocara meditar en este salmo en lunes.

En mi Biblia el encabezado del Salmo dice “Alabanzas al Creador” y esta es la razón por la que me gustó que nos tocara meditar en él; porque a menudo consideramos el domingo como el día para ir a la iglesia y alabar a nuestro Dios; El único Dios Verdadero.

El lunes no lo identificamos normalmente como un día para alabar a Dios. Es el día en que volvemos a nuestras labores y por esa razón a menudo lo vemos con desprecio y hasta hemos llegado a decir “Odio los lunes” ¿Cierto?

Pero hoy lunes al abrir la Palabra de Dios leímos lo siguiente:

1 Ustedes los justos, ¡alégrense en el Señor! ¡Hermosa es la alabanza de los hombres íntegros! 2 ¡Aclamen al Señor con arpas! ¡Alábenlo al son del salterio y del decacordio! 3 ¡Canten al Señor un cántico nuevo! ¡Canten y toquen bien y con regocijo!

Al leer estos tres versículos el Espíritu Santo me recordó de que nuestro tiempo de alabanza al Señor no debe ser limitado a dos horas durante el domingo y otras dos horas durante nuestra reunión de media semana, sino que debe ser algo que debemos estar haciendo de continuo. Ya sea lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado o domingo.

Todos los días y a toda hora debe haber alabanzas elevadas a Dios por Su Pueblo. Si podemos contarnos entre los que han sido justificados por la sangre de Cristo, debemos alegrarnos en el Señor siempre y nuestra vida debe ser una vida de continua alabanza a quien nos ha dado vida en Jesús nuestro Señor.

En los dos versículos siguientes dice:

4 Ciertamente, la palabra del Señor es recta; todo lo hace con fidelidad. 5 El Señor ama la justicia y el derecho; la tierra está llena de su misericordia.

De nuevo, a menudo, y desafortunadamente esto es algo que pasa en las vidas de muchos cristianos, la lectura y la meditación en la Palabra de Dios se ve como algo que se hace solo cuando estamos en la iglesia.

Pero es necesario que diariamente abramos, leamos y meditemos en La Palabra de Dios porque solo así tendremos el conocimiento de lo que es recto delante de Dios y podremos vivir nuestra vida de acuerdo con los mandamientos y preceptos que Dios nos ha dado a través de las escrituras.

Como cristianos debemos desear vivir una vida de rectitud, desear serle fieles a Dios, así como Él lo es para con nosotros, y debemos desear amar la justicia y el derecho al grado que Él los ama. Para eso debemos leer y meditar en La Palabra de Dios diariamente, incluyendo los lunes.

Y ¿Saben que? Al hacerlo, Él nos recuerda que, aunque sea lunes podemos contar con la bendición de que donde quiera que estemos y no importa por que estemos pasando la misericordia del Señor nos rodea.

Los versículos 6 al 9 nos recuerdan de la grandeza y poder de Dios como El Creador.

6 Con su palabra, el Señor hizo los cielos; todo lo creado lo hizo con un soplo de su boca. 7 El Señor junta el agua del mar en una vasija, y pone en un depósito las profundidades del mar. 8 ¡Que toda la tierra tema al Señor! ¡Que le teman todos los habitantes del mundo! 9 El Señor habló, y todo fue creado; el Señor ordenó, y todo apareció.

En el principio Dios creó, Él dijo hágase y se hizo, Él le puso límites a las aguas del mar, el extendió los cielos como pergaminos y Él nos ha creado a nosotros también. Por eso hoy lunes debemos alabarlo.

Salmo 100:1-3  1 ¡Canten alegres al Señor, habitantes de toda la tierra! 2 ¡Sirvan al Señor con alegría! ¡Vengan a su presencia con regocijo! 3 Reconozcan que el Señor es Dios; él nos hizo, y de él somos. Somos su pueblo. ¡Somos las ovejas de su prado!  

Los versículos 10 al 17 nos hablan de la soberanía de Dios sobre las naciones.

10 El Señor anula los planes de las naciones; frustra las maquinaciones de los pueblos. 11 Pero los planes y pensamientos del Señor permanecen por todas las generaciones. 12 Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor, ¡el pueblo que él escogió como su propiedad! 13 El Señor observa desde los cielos; desde allí vigila a toda la humanidad. 14 Desde el lugar de su residencia contempla a todos los habitantes de la tierra. 15 El Señor formó el corazón de todos ellos, y pondera atentamente todos sus hechos. 16 El rey no se salva por tener un gran ejército, ni se escapa el valiente por tener mucha fuerza. 17 Ningún caballo es garantía de salvación; y aunque tiene mucha fuerza, no salva a nadie.

Las naciones y sus gobernantes siempre están haciendo planes para asegurar su futuro; pero no saben que sus planes nunca van a poder frustrar los planes de Dios. Los planes de las naciones solo se cumplen cuando estos van a, de alguna manera, ayudar a que los planes de Dios se cumplan.

La nación que proclama al Dios de la Biblia como su Dios, es la nación que está constantemente buscando el rostro de Dios para saber que está obrando dentro de la voluntad de Dios y así asegurarse que sus planes concuerdan con los de Él. Y esa responsabilidad cae sobre el pueblo de Dios que debe estar siempre postrado ante el intercediendo por la nación en la que Él nos ha puesto.

2 Crónicas 7:13-14 (RVC) 13 Si yo llego a cerrar los cielos para que no haya lluvia, y si mando a la langosta a consumir la tierra, o si envío peste contra mi pueblo, 14 si mi pueblo, sobre el cual se invoca mi nombre, se humilla y ora, y busca mi rostro, y se aparta de sus malos caminos, yo lo escucharé desde los cielos, perdonaré sus pecados y sanaré su tierra.

Vemos a los poderosos del mundo constatntemente buscar armarse con las armas mas nuevas y poderosas para protegerse, pero asi como los caballos en los tiempos Bíblicos no podían salvar a los reyes de aquel tiempo, así no hay arma por poderosa que sea que pueda salvar a los gobernantes y naciones modernas.  Y Dios protegerá a los que son suyos de estas armas que los gobernantes de las naciones quieren usar para subyugar a las demás naciones.

Isaías 54:17 (RVC) 17 No saldrá victoriosa ninguna arma que se forje contra ti. Y tú condenarás a toda lengua que en el juicio se levante contra ti. Ésta es la herencia de los siervos del Señor. Su salvación viene de mí. Yo, el Señor, lo he dicho.

Y en cuanto a la salvación que cuenta, la salvación de las almas eternas de los habitantes de las naciones La Palabra de Dios es muy clara:

Hechos 4:11-12 (RVC) 11 Este Jesús es la piedra que ustedes, los edificadores, rechazaron, y que no obstante ha llegado a ser la piedra angular. 12 En ningún otro hay salvación, porque no se ha dado a la humanidad ningún otro nombre bajo el cielo mediante el cual podamos alcanzar la salvación.»

Por último, los versículos 18 al 22 dicen:

18 El Señor mira atentamente a quienes le temen, a quienes confían en su misericordia, 19 para librarlos de la muerte y darles vida en tiempos de escasez. 20 Con el alma esperamos en el Señor, pues él es nuestra ayuda y nuestro escudo. 21 Por él se alegra nuestro corazón; confiamos en su santo nombre. 22 Señor, sea tu misericordia sobre nosotros, tal y como lo esperamos de ti.

Que hermosa promesa del Señor para Su pueblo, tenemos en estos versículos. Él nos mira atentamente, promete librarnos de la muerte y aun cuando el resto del mundo esté pasando por grandes escaseces de toda índole la promesa para Su pueblo es que Él nos sustentará. Él es nuestra ayuda y nuestro escudo.

Y por eso, el corazón del cristiano debe estar siempre alegre, lleno de confianza en el Señor. Porque sabemos que Él es bueno y para siempre es Su misericordia; incluyendo los lunes.

Que Dios les Bendiga y Hasta la próxima.

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